La sociedad actual es especialmente sensible a cómo el ser humano manipula la naturaleza, exigiendo que siga su curso natural, mientras que es totalmente permisiva para que manipule su propia naturaleza. jueves, junio 16
Relativismo contradictorio
La sociedad actual es especialmente sensible a cómo el ser humano manipula la naturaleza, exigiendo que siga su curso natural, mientras que es totalmente permisiva para que manipule su propia naturaleza. miércoles, septiembre 29
Un mundo relativo, pero una ideología impositiva
Sin embargo la realidad es otra: los mismos que sostienen que los sentidos son incapaces de abrirnos al mundo real son los que más imponen ese axioma y de un modo coercitivo.

Ellos, que niegan a los sentidos y a la inteligencia su función propia, los que niegan la realidad de la vaca que ven sus ojos, ni tienen ningún reparo de pedir un "chuletón poco hecho" o un café con "leche del tiempo". A su vaca "relativa" no le sirvió la subjetividad para sobrevivir tranquila paciendo hierba.
Chestertón comentaba que le gustaría escuchar una conversación de esos filósofos con un campesino inglés. Entendía, con razón, que más que filósofos, pensaría que estaba delante de unos locos muy locos.
Esos relativistas con respecto al bien y a la verdad no lo son tanto ante su propio interés y no atesoran dineros imaginarios, sino euros bien reales por los que se afanan, a veces se corrompen y con los que adquieren mansiones de piedra pesada, no de globos de colores. El mundo real se impone cuando les habla de su propio interés, porque en otro caso bien que basta dejar suelta a la imaginación para soñar y soñar en mundos imaginarios.

Su sueño también es de poder, y de poder real, todo muy bien planificado y de acuerdo con otros "soñadores relativistas" que en eso no se equivocan y programan una sociedad en la que su poder sea soberano y perpetuo.
Curioso relativismo que hace la guerra a Dios, a la familia y a la vida humana desde su concepción, así como a la libertad de educación con un empeño, rabia y sectarismo que no tiene nada de "sueño" ni de "video-juego".

Nos venden un sistema filosófico en el que la voluntad construye todo su querer, pero es la voluntad de "ellos", de los progresistas que han pasado de ser el "alma" de la masa social del marxismo a ser la "mente pensante" del Universo. "Chapucean" a Dios, nos esclavizan y hacen infelices, mientras que sus vacas imaginarias surten sus comidas en restaurantes de postín, sus ladrillos de aire forman parte de sus mansiones señoriales y su incierto mundo exterior se conforma con sus leyes inicuas.
frid
miércoles, junio 4
Naturalidad o mala educación.

La cultura de hoy es la cultura del "me apetece", de "me siento cómodo", del "por qué no"... y esa cultura, relativista, debería definirse como la cultura de la mala educación.
Nadie quiere sentirse coaccionado. Pero, curiosamente, la ley de los pensadores relativistas es más dura y más coactiva que la propia conciencia. La ley, entendida como manifestación de la mayoría y obligatoria imposición en aras a la convivencia, puede definir, y lo está haciendo, que determinados seres humanos no tienen la categoría de persona y son prescindibles. Por su "relativista actitud" llegan a conclusiones ¡hominicidas!
Entonces los "maleducados" son "represariados" por el Estado en vez de interpelados por la conciencia.
Pero esos tres demonios que son como las tres nuevas banderas de la libertad, son falsos como Judas, dejan vendido al ser humano. Si lo que me apetece es la norma de mi conducta... sólo habrá un freno... la apetencia más fuerte del contrario, o su resistencia a que le despoje de aquello que es objeto de mi pasión.
Es claro que la buena educación cambia los términos. La apetencia se subordina a la conveniencia, al gusto del otro, a la donación. Mi mayor gusto: "ver felices a los que quiero".
El demonio del "me siento cómodo" se traduce fácilmente en ir sucio, desarreglado, provocador... "oliendo mal", "dejando la habitación llena de porquería y desorden"... Es el "demonio de la leonera". ¿Piensa alguno cómo se siente de cómodo el que convive con personajes tan dejados? Es la comodidad como norma de conducta. Es el esperar que sea otro el que piense, obre y decida por mí. Es el camino de la desidia.
Es clara que la buena educación no es ni la hipocresía de aparecer como no se es, ni la dejadez del "sucio". La naturalidad nos lleva al aseo, al cuidado del porte personal, al cuidado de la salud, al orden en la habitación y en el despacho.
El más irracional de los demonios, el "por qué no" debería refrenarse por y el "por qué sí" ¿obras por impulsos o por cabeza? ¿No es propio del ser humano preguntarse de las razones de su obrar?
Es claro que el demonio relativista del "por qué no" es sencillamente el más puro de todos. No hay razón en el obrar, el impulso es ley. Y si es así ¿por qué regular el caos? El caos, la probabilidad se estudian, no se castigan. La irracionalidad no es culpable, es sencillamente la ley de la selva en "humanos".
Frente a la irracionalidad, su superación es obrar siempre por una razón, pensar las razones del obrar, pedir consejo, analizar las consecuencias de nuestros actos. En definitiva, comportarse como seres superiores porque lo somos.
Un contraste claro entre lo que nos venden los políticos relativistas y lo que la naturaleza manifiesta casi de modo evidente como mejor.
Es cuestión de elegir lo más sensato.
frid
miércoles, abril 9
Pensamientos liberales: El relativismo y la política
Un amigo está muy contento porque afirma que determinado político es muy liberal porque está de acuerdo con el aborto y el matrimonio de los homosexuales. Aparentemente ese razonamiento, "simplista" cala en la comunidad de los liberales... "hay más libertad"... ¿o no?viernes, marzo 14
Curando el relativismo.

En mis conversaciones con Jesús T. y con Leona, en el Qué! hemos hablado del relativismo... y como esto no sale en forma de cuento... no lo cuelgo en el Blog de cuentos desde mi pecera, y además ese blog quería ser más ingenuo y debo dejarlo en su intención primera.
Aunque parezca violento no lo es, es un "cachete educativo", traslado mi peculiar modo de volver al realismo a un "loco relativista".
Aprendí en la Escuela que el primer punto de contacto en una conversación es una "verdad poseída por ambos dialogantes". Y desde ahí seguir el discurso. Hay que tener algo común para hablar.
Si alguien te dice que nada es verdad... por favor dale una bofetada y después "dile que no se la has dado".
Y si aún así afirma que le has dado esa bofetada... preguntalé si ¿es ese el primer punto en el que estáis de acuerdo?
Supongo que te dirá que sí antes de que le devuelvas a la realidad "con otra bofetada".
Los que dicen que no hay verdad ni bien... son "sencillamente" o unos mentirosos o unos locos. Los locos no soportarían dos veces la prueba de la bofetada... te llevarían al "juez real" sin duda ninguna. Los progres con tal de verte entre rejas también acudirían al "juez real"...
No sé si valdría como atenuante que "estabas bajando a la realidad a un idiota".
Y para que nadie me tache de inmovilista, le diré que admiro toda la verdad que el hombre ha encontrado por la vida, aunque sean unos retazos. Porque si tenemos inteligencia, no será tan mala capacidad que tenga que iniciar su búsqueda con la esperanza fracasada. Puede conocer verdades y compartirlas con otros:
Yo creo en Unamuno... buscaba la verdad y quería creer.
Creo en Diógenes... buscaba al hombre justo y quería encontrarlo.
Creo en Aristóteles... buscaba la razón del mundo y esperaba hallar un chispazo.
Creo en Jesucristo... buscaba la felicidad del hombre y le ofreció un camino.
Creo en Santo Tomás... buscaba la armonía del Universo y entendió que si Dios creó el mundo natural y el sobrenatural debían de ser armónicos entre sí.
Creo en Gandhi... buscaba un mundo sin violencia y aunque no lo logró desveló lo mejor del ser humano.
Creo en la Madre Teresa... buscaba entregar afecto... y encontró millones de seres necesitados.
Curiosamente, creo en Teresa, Leona, Noville, Jesús, Fernando... porque buscan la verdad y saben que existen seres humanos.
Y es que los caminos son infinitos... y todos causan alegría y paz mientras se busque rociar la sequedad del mundo con el afecto, la comprensión, el verbo creador, el identificarse con el otro... esas cosas que están detrás de saber que la creación más excelsa que conocemos es OTRO SER HUMANO.
frid
miércoles, mayo 23
Reflexiones liberales. La actitud del hombre moderno ante la imposibilidad del completo conocimiento.
¿Qué es lo que realmente está diciendo el hombre contemporáneo? No dice ya
¿Y eso qué significa sino que se ha renunciado al conocimiento? Es como el mal alumno que no sabe quien es Cristóbal Colón y tiene que rellenar el folio del examen. Puede optar por "poner lo poco que sepa", "escribir lo que ha oído, aunque haya oído mal", pero también puede optar por la genialidad de inventar un cuento. ¿Qué me importa saber quien es ese personaje?, construyamosle. ¿Qué me importa lo que son las cosas? redefinamoslas.
Corrijamos la naturaleza con la voluntad y definamos sólo real esa construcción. Embarquémonos en nuestro propio submarino, encerrémonos en nuestra propia cueva. ¿No son reales los pensamientos? ¿lo que concebimos, fuera de nosotros qué importa que lo nieguen otros?
Ese es un mundo de autistas, de personas "incomunicables", de "imposible diálogo". Y que como no puede sobrevivir por sí sólo, acaba redefiniendo a los demás como "pensamientos de nuestro propio ser, o del ser colectivo del que formamos parte y que YO soy su intérprete legítimo". Y como los demás seres son realmente libres y no se pliegan a mi pensamiento, acabo "ejerciendo la coacción"; empleando la fuerza y tiranizando a los que no se doblegan a mi voluntad soberana.
¿Eso es racional? ¿es posible entablar el diálogo con ellos? ¿Están mirando desde la ventana del tren de la vida el paisaje? No
Ciertamente son de los que se fueron al cuarto de baño, se encerraron en una habitación sin cristales, apagaron la luz y rompieron todo enlace con la realidad.
Desde ese "retrete" es desde el que nos quieren adoctrinar y enseñar cómo funciona el mundo.