lunes, junio 6

Vértigo

El otro día tuvimos una Jornada de Comunicación en el Colegio Mayor Miraflores, y sin entrar en el contenido de todas las ponencias, puedo afirmar que se respiraba un aire de desasosiego ante el avance imprevisible de las nuevas tecnologías en el ámbito de la información.

Muchos de los asistentes y ponentes, personas acostumbradas a marcar la tendencia del progreso, se encontraban como perdidos, sin saber como controlar esos nuevos medios que se les escapan de entre las manos.
En el momento actual un digital, con pocos medios, puede ir compitiendo poco a poco con lo grandes medios; de hecho en el ámbito local ya pueden ser más influyentes. Y hay ejemplos que lo demuestran, aunque escasamente son citados en las reuniones de los macromedios.
Quizá los lectores de un medio en papel, por su inercia y su tradición, parezcan muy estables, si bien las nuevas generaciones para captar la noticia acuden por las mañanas, a primera hora, y por las tardes, al final de la jornada, a las ediciones digitales. Los adivinos del futuro presumen que pasará como con la radio al aparecer la televisión: encontrarán un hueco propio y un periodismo específico para el papel impreso. Sin embargo no se sabe muy bien cual será.
Las grandes plataformas, grandes mastodontes de crear opinión, son prósperas, algunas incluso con pérdidas millonarias pero que los Grandes Bancos, sus deudores, no acaban de ejecutar. El poder es tan inmenso que pérdidas, año tras año, no suponen quiebra. Controlan todo y su función principal no es la información sino la formación o la deformación, el entretenimiento y el poder. Son los grupos más poderosos del planeta.
Por eso, entiendo, que para informar, es más fiable un blog local escrito por una persona seria, un medio local con un mínimo de ética periodística y algún "mirlo blanco" de la comunicación.
Algo pasa cuando los buscadores y las redes sociales van en auge, la publicidad se va a esos medios y los mastodontes de la comunicación hablan de "vértigo", más bien deberían hablar de "preocupación" porque el pensamiento libre se les escapa en la red por las rendijas de entre los dedos.
Su vértigo ¿es porque el control de la opinión no es ya tan segura? ¿es porque antes de existir el manipulado 15-M, ya había una generación de indignados que plasmaba su opinión con libertad y sin cortapisas en el mundo digital?
Han nacido medios nuevos de comunicación, medios que van de persona a persona, de grupo a grupo y que son de coste mínimo al usuario por eso de la ley de los grandes números y por la fuerza de la costumbre, de la sana costumbre de la gratuidad del conocimiento en la red.
Y a mí me parece que las grandes plataformas sienten vértigo, más que porque no entiendan lo que está pasando es por la dificultad de controlar lo que está pasando. Y hablan de ética periodística no tanto para aplicársela a su infinidad de programas basura sino para poner un corsé a la libertad del David que ha sabido entender la "onda" de la red y lanzar con acierto la pedrada de la información certera.
Vienen tiempos en los que se puede generar, a través de grupos y relaciones personales, una nueva red de información veraz o de especial interés para nuevas multitudes. ¿Los veremos o serán abortados antes por medio de legislaciones asfixiantes?
frid

miércoles, junio 1

La naturaleza humana y la política


Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que todo el mundo sostenía tanto la inmutabilidad de la naturaleza humana como los principios derivados de ella que estaban en la base de la sociedad civil y política, se era respetuoso con ese primer ecologismo: el humano.


Ese tiempo ahora, curiosamente, parece como muy lejano, porque lo que está de moda es negar todo lo anterior y afirmar que el ser humano se construye, su naturaleza se redefine y se violenta esa primera ecología, mientras reclamamos respeto al medio natural y a mantenerlo inalterado.


Algunos sostienen hoy que el ser humano es como un "virus de la naturaleza", un elemento a limitar y a tratar como una plaga y redefinen políticas de natalidad basadas en dos principios: la reducción del embrión al estado de "cosa", pues su vida es menos valiosa que la de un embrión de chimpancé; y la eliminación de la fortaleza de la familia como elemento responsable de la transmisión de valores obsoletos.


Esos mismos personajes sostienen que la esclavitud ha sido felizmente superada; pero a los embriones y seres humanos antes de nacer los han reducido a unas condiciones peores que la de esclavos: cobayas humanas para la investigación; y mientras claman contra el tráfico de órganos o de blancas, ellos mismos no tienen inconveniente en crear bebés "medicamento".


Los derechos humanos han decaído a ser meros convenios sociales, aprobados o excluidos por el consenso y dejan indefensa la persona que está así totalmente sometida a los otros, a la mayoría o al poder del más fuerte. De hecho las leyes de "no discriminación en el trato" han discriminado al hombre como varón y, en España, incluso han eliminado la carga de la prueba en caso de denuncia de parte.


Es claro que hay un intento consciente de destruir la familia a base de intromisiones en la autonomía familiar con prejuicios ideológicos creando la inseguridad del varón y forzando en la escuela una caída de valores llevando al modelo relativista en contra de la autoridad de los padres.


En el fondo se está buscando un nuevo modelo de estructura social igualitaria e individualista, donde el Estado asuma toda la competencia de la formación de los nuevos ciudadanos, donde la diferencia sexual sea irrelevante, y donde las relaciones hombre - mujer se conviertan en mero consumo de placer sin un proyecto común.


Es claro que ese intento está avocado al fracaso, es corrosivo y anti-natural, anti-ecológico. Sin embargo ha impregnado nuestras leyes vendiéndolo como progreso de la mujer o como lucha por la igualdad.


Nadie reclama actualmente en la sociedad un "machismo" existente más en la imaginación de los autodenominados "progresistas", pero nadie pide que la igualdad de oportunidades o la participación en las tareas del hogar, nos lleven a la "neutralidad" humana y a la eliminación de los papeles diferenciados en la familia.


Y es por eso que, si hay cambios políticos que permitan rehacer el tejido social, sea obligación de los gobernantes volver a reforzar desde la ley la familia y su autonomía.


frid

domingo, mayo 29

Revolución legislativa

No es extraño oír a Rubalcaba que no se arrepiente de ninguna de sus actuaciones en el gobierno de Rodríguez Zapatero, pues ese gobierno no tenía el objetivo de fomentar el bienestar y salvaguardar la libertad de los españoles sin transformar nuestra sociedad a golpe de leyes produciendo una verdadera revolución legislativa que ha alterado profundamente la libertad y la apreciación de lo justo y natural en la vida y relaciones humanas.





Cuando el equipo de Rodríguez Zapatero, o quizá de Rubalcaba a la sombra o no tan a la sombra, dejen el poder, habrán sembrado una serie de leyes que más que regular la convivencia, pretenden una subversión de valores de grandísimo alcance y de consecuencias insospechadas, pues han removido las bases de la estructura social que ha servido a la humanidad desde su origen.






Hace tiempo que el socialismo comprobó que sus tesis son incapaces de generar un sistema que funcione: la miseria del socialismo real que ocultaron los intelectuales comprometidos al final ha mostrado su realidad más que evidente. Pero ellos no han renunciado al materialismo y al afán de transformar la sociedad en otra cosa distinta a la que siempre fue, y ahora miran con atención dos realidades: el dirigismo económico chino con un mínimo de libertad, en especial para los miembros del partido comunista, en materia económica; y la profunda alteración de la realidad que tiene la recién descubierta "ideología de género", que hasta ahora era marginal porque nadie pensaba que pudiese competir con la fortaleza del sistema social basado en la familia.






Hoy su pasión por el cambio, por el progreso a lo desconocido, ha ejercido su poder en la legislación y en la opinión pública haciendo triviales el aborto, el divorcio, la eutanasia, la ingeniería genética, pasando al gran asalto de la redefinición del individuo no tanto por lo que es según su naturaleza sino por su deseo sin límites naturales: el roll es más importante que el ser; el deseo que la capacidad real; y el gran enemigo de ese movimiento es el inmovilismo de la propia naturaleza humana.






Benedicto XVI decía que con la "ideología de género" se ha dado un paso más en la rebelión del hombre con Dios: de la voluntad soberana a la rebelión contra el propio ser corporal, de no aceptar leyes a no aceptar su propio cuerpo. Es un "no me quiero como Tú me has hecho"






La legislación socialista ha sido una contínua batalla prometea contra la familia, la vida humana y la propia corporeidad y ha sembrado tremendas disfunciones en el sistema jurídico e indefensiones a lo que, hasta llegar ellos, era visto como natural, ¡porque era lo natural y deseable!






Sus principios legislativos no han sido para el gobierno de todos los españoles, sino para transformarlos. Para ellos:



La familia estable no se protege, no es un bien.


La vida humana es relativa, y no se protege en el seno de la madre o si nace con discapacidades, o la enfermedad la convierte en una carga familiar o social


La salud es un valor absoluto, cuando falta no hay calidad de vida y se justifica el dejar de vivir.


La corporeidad está subordinada al deseo, la realidad está redefinida con la imaginación y la voluntad es absoluta, aunque no para decidir en contra de lo que definen como progresista


La libertad de elección de modelo educativo es eliminada


La enseñanza obligatoria incluye enseñanza de su ideología


Las actitudes contra-natura son más loables que las naturales en materia sexual


El ateísmo es más loable que la creencia en Dios
Los creyentes son intolerantes




Esas premisas son la clave de su cambio legal, lo que implica que si la sociedad recuperase unos gobernantes con una cabeza normal, no necesariamente muy inteligentes, deberían por vía de urgencia, eliminar esas leyes o trasnformarlas para volver a cimentar la sociedad en la persona, en la familia, en los derechos basados en la dignidad del ser humano, y en una correcta interpretación de los derechos constitucionales, no de la retorcida, falsa y engañosa manera de cargarse la libertad constitucional con sus demagógicas banderas.




Y espero que, como la sociedad parece volver a centrarse, los socialistas se quiten de la chepa a esa panda de locos que se llaman progresistas y viren a una posición centrada en que la sociedad la constituyen hombres y mujeres, no marcianos. Y el ser humano, todo ser humano, debe ser protegido, su vínculo natural es el familiar, su realizarse natural es asociativo y su felicidad relativa en esta tierra pasa por tener un espacio de libertad refugio de su necesaria autonomía.





frid




sábado, mayo 28

Mis pactos deseados


España ha mostrado que sabe lo que quiere en las votaciones del 22-M: unos nuevos actores en la política nacional, un relevo de si´glas y que sea el Partido Popular el que lidere el camino para sacarnos de la crisis. Hay un fuerte motivo económico legítimo: queremos salir del agujero en el que nos metió Rodríguez Zapatero. Mariano Rajoy tiene una gran responsabilidad pues todavía no se ha dado la segunda respuesta: la de las elecciones nacionales.


España no está en tiempos de experimentos sociales, única política clara de Rodríguez Zapatero, ni mucho menos está en tiempos para dar alas a la inseguridad derivada del movimiento asambleario del 15-M.


No estamos en tiempos de espera, aunque las elecciones nacionales estén a la vuelta de la esquina. Las autonomías y los municipios son parte de la estructura de gobierno y parte importante para sacar nuestra nación adelante. Luisa Fernanda Rudi dijo "me dejaré la piel en el intento", los españoles sabemos que llega el momento de arrimar el hombro: trabajo, esfuerzo, generosidad, austeridad, ilusión, iniciativa, en definitiva: un gobierno que gobierne, no que corrompa el sistema social con leyes ideológicas; un gobierno al que le interese la persona concreta y no que se dedique a planificar una nueva humanidad progresista destruyendo el tejido social familiar.

En gran parte de las autonomías el Partido Popular ha alcanzado mayorías absolutas, han recuperado Cantabria después del experimento del personalismo de Revilla, han alcanzado Castilla-La Mancha y todas las mayorías menos en Asturias donde otro personalismo, esta vez ganador, ha dado a Rajoy una lección de poder local a tener en cuenta. Se puede decir que en todas partes las mayorías se han centrado, incluso en el País Vasco, si bien la serpiente sembrada por Rodríguez Zapatero ha pasado a ser la segunda fuerza política y ha creado la incógnita de la posible convivencia pacífica en las provincias vascongadas.


En Aragón los electores han dado una victoria histórica al PP, un PP que ha pagado la penitencia de un desentendimiento con el PAR en tiempos del anterior presidente popular y que no debe cometer los mismos errores del pasado. La voluntad popular le ha legitimado para formar mayorías de gobierno y se muestra contra natura un posible "cuatri-partido" para gobernar en contra del PP.


Pero esos "en contra del PP" muestran claramente que Rodríguez Zapatero ha virado a una izquierda extrema, y ha abandonado el centro. En puridad, la ciudadanía ha elegido a Eloy Suárez para regir la ciudad de Zaragoza, pero las matemáticas no le dan los números y la izquierda extrema ya ha avisado que con el PP ni agua, que sigue vigente el pacto de Tinell a la aragonesa y han mostrado su carácter visceral, radical y de poca madurez democrática. Algo parecido ocurre en Extremadura y en otros lugares. El PSOE todavía tiene que virar y centrarse y, probablemente, renunciar a la ingeniería social de sus inicuas leyes, la última contra la libertad de modelo educativo.


España no alcanzará la madurez democrática con un PSOE liderado por un nostálgico de los tiempos de la Segunda República y de la revolución de Asturias; España sólo tendrá pactos de estado y mayorías de interés general cuando el centro sea el árbitro de las elecciones, España necesita alguien que devuelva la libertad que el PSOE ha ido limitando en su incontinencia legislativa.




Con una vuelta al centro, a una social democracia, los pactos de Estado como los hubo en Alemania serían posibles, y los nacionalismos verían limitada su capacidad de coacción a todos los españoles, las autonomías se gobernarían en cooperación entre ellas y con el conjunto del Estado. El PP no necesita ese viraje pues la "derecha extrema" sólo existe en la lengua viperina de la propaganda de estos socialistas.


El 11 de junio y el 22 nos mostrarán un panorama distinto, pero no será debido a un centrarse de los socialistas sino a una llamada de atención del electorado, harto de un Rodríguez Zapatero que se ha olvidado de la "España real" y ha gobernado hacia la "España ideológica". Sólo pactos de UPN, CiU, PNV, CC aunque sean a nivel municipal con el Partido Popular mostrarán el inicio de algo necesario para la democracia: "la obsolencia del pacto de Tinell o del todos contra el PP", que ha sido la clave de la política nacional en los años de la debacle económica.


frid


miércoles, mayo 25

Heterodoxia

Yo no quiero que todos sean liberales, sino que todos respeten la libertad, si bien cuanto más libertad podamos ejercer más acorde será el binomio: libertad y responsabilidad, un binomio connatural al hombre.



Tampoco quiero que todos sean del Partido Popular, pero sí quiero que se respete su existencia y no se trame su eliminación de la vida pública, ni que se nos califique de "derecha extrema" porque defendemos valores, y tenemos criterios.


No quiero un gobierno sectario, pero sí un gobierno del partido mayoritariamente votado, que tenga en cuenta a todos los demás. Esperanza Aguirre dijo que iba a gobernar pensando en especial en los que lo están pasando mal en estos tiempos de crisis, le hayan votado o no.


No quiero que se desarrolle el cien por cien del programa del vencedor en las urnas, sino que incluya los matices de los pactos, de la flexibilidad para aceptar mejoras propuestas por la ciudadanía o por los partidos de la oposición, si bien hay principios irrenunciables como la libertad, la eficacia y eficiencia en la gestión, la honradez, el respeto a las personas y otros aspectos referentes a las claves del programa del vencedor.


No me gusta un gobierno de los míos para los míos, sino un gobierno "de los míos, contando con los otros, y para todos".


Asumo que la crisis ha hecho que parte del voto popular más que por el ideario popular es por la necesidad de sacar a los españoles de la crisis, lo que será una tarea difícil y ardua que requerirá sacrificio y colaboración también de las otras fuerzas políticas. Asumo que el voto es un rechazo a la política de Rodríguez Zapatero, y por eso, creo que los ciudadanos piden a los nuevos gobiernos:


1.- Trabajo serio para salir de la crisis económica.


2.- Gobiernos no sectarios y capaces de pactos y de formar mayorías que suman, no "contra" nadie.


3.- Gobiernos que den confianza a los ciudadanos, que fomenten la paz y la convivencia, que colaboren entre Comunidades, Ayuntamientos y con el resto del estado español, si bien para eso último lo mejor sería adelantar elecciones y tener ahí otro interlocutor menos rechazado.


4.- Gobiernos respetuosos con la realidad cultural española que, en su mayoría es católica, y que en casi su totalidad valora sobremanera la familia como institución clave para la sociedad.


5.- Honradez, corrupción "cero" y transparencia.


6.- Gobiernos que garanticen el cumplimiento de la ley y que fomenten la independencia de la justicia. Y, por supuesto, jueces que apliquen la ley, no su "ideología".




7.- Humildad, escuchar a los ciudadanos, no endiosamientos que le alejen del pueblo y se conviertan en "ilustrados" o "iluminados" o "progresistas" que traten a la ciudadanía como menores de edad: ni programas de EpC para la "secta", ni "guerras" mal explicadas.




Hoy España ha recordado a Rodríguez Zapatero que no queremos volver a odios y rencores, que el político no es un "fraile predicador del laicismo o de lo que sea", que es un gestor del bien común, del interés general y de las condiciones de vida de TODOS los españoles.




Confío que España se haya despertado más sana después del 22-M


frid

martes, mayo 24

15-M versus 22-M






No tendría nada contra los que piden "democracia real ya" si lo pidiesen en un régimen político como el de Cuba, pero sí cuando la demandan en un estado democrático.


No tendría nada contra los que reclaman democracia real ya se manifestasen contra la corrupción de algunos políticos, si demandasen listas abiertas, si apoyasen a los millones de españoles que deciden su futuro en las urnas, si reclamasen claridad en las cuentas públicas, en la política de subvenciones, en el saneamiento del mercado, en la paz social necesaria para el ejercicio de la libertad.





Pero realmente la corrupción no es su preocupación, si bien está en sus letreros, pues no se han manifestado ante la Junta de Andalucía o ante el Congreso presidido por Bono. Tampoco es su preocupación sanear las elecciones democráticas porque les da igual que salga el Pp, no creo que les hubiese dado igual el PSOE y disimulan malamente su alegría por la "resurrección" de IU y callan ante la presencia de Bildu en los parlamentos.


Los gritos contra la banca y pidiendo su nacionalización tienen el sabor rancio del totalitarismo, su actitud asamblearia al tiempo que sus portavoces reciben consignas y su ocupación contra la ley democrática de los espacios públicos y del tiempo de reflexión muestran que sus miles de personas desprecian el sentir de millones de españoles que se comportan cívicamente ante la ley.


Su "les da igual" lo que millones decidan muestra que la libertad de millones es puesta al mismo nivel que libertad de grupitos.


No tendría nada en contra de los ocupas del 15-M si reclamasen contra la crisis ante el responsable de taparse los ojos ante esa realidad y guiarnos hacia el fiasco económico.


Y si piden libertad, que la ejerzan creando un partido político para jugar al juego democrático; si piden empleo que creen empresas, que se arriesgen en el juego de la libertad, que tengan iniciativas, que paguen impuestos, que limpien las aceras, que respenten las iniciativas sociales de entidades como la Iglesia, que no recreen la inseguridad libertaria.


Si no hay respeto a la ley no hay seguridad jurídica ni verdadera paz; si son insumisos ante la democracia será porque su democracia real ya es equivalente al socialismo real soviético: un paso hacia la tiranía desde el desprecio al Estado de derecho.


frid

jueves, mayo 19

Jornada de reflexión


 
A partir del sábado los partidos políticos pasan de pedir el voto a pedir que se vote, pensando que ese acto es un acto de responsabilidad cívica, y no les falta razón, si bien cualquier decisión consciente incluso el voto nulo lo sería.
 
La realidad es que hay valores que hay que defender y modelos sociales que elegir, y nos jugamos siempre mucho pues decidimos a quienes ponemos en la cúspide de una nación para regir sus destinos durante cuatro años. Ahora lo jugamos también porque el Estado de las Autonomías, de hecho, es una estructura nacional y su gobierno influye en el conjunto.
 
Hasta ahora la queja ciudadana es fuerte ante lo que es "descomposición" nacional, derivada del gobierno autonómico contra el Estado o del interés egoísta de algunos políticos que gobiernan ciertos territorios autonómicos.
 
Por otra parte, la espiral de la violencia se siembra cuando se fomenta la discordia entre españoles, la paz es prioritaria, el espíritu de concordia que primaba en la primera época democrática, el "espíritu de la transición" es fundamental. Los sembradores de odio deben de ser castigados porque de la división no pueden venir mas que males.
 
Desde mi posición la vida, la familia, la educación son prioritarios; pero también lo es el espíritu de cambio. El arte de lo posible llevará a votar aquello que facilite otro modo de gobernar.
 
Y, desde la posición liberal, desearía que los políticos cambiasen su discurso para dar "músculo" a la sociedad civil, para que la enseñanza, la sanidad, los servicios sociales se puedan gestionar desde la eficacia, la rentabilidad y la libertad de iniciativa... lo que relegaría al Estado a la labor de árbitro y de subsidiario donde los ciudadanos no llegamos. España atendería mejor a sus ciudadanos y nos saldría a todos más barato.
 
Hay mucho en juego y, como también las opciones son variadas, lo único que pido es responsabilidad ante esta cita con las urnas.
 
frid

miércoles, abril 20

¿Prevaricación judicial?


 
Un juez de Málaga negó la objeción de conciencia a un médico de familia en el caso del aborto: el servicio público era prioritario sobre su conciencia". El juez sabe que hay serios argumentos, yo diría concluyentes, en que el feto humano abortado es un ser humano, y está en muchos casos muy desarrollado, tanto es así que late el corazón, los deditos de manos y pies se pueden ver, y sólo puede derivar  de ahí un niño de la especie humana.
 
Sin embargo ese juez no duda en disparar una sentencia injusta contra el corazón de un médico justo. ¿Busca mártires contemporáneos? No matan, pero arruinan toda una vida profesional a los mejores: a aquellos que son sensibles ante la vida y, por tanto, serán mejores médicos porque su vocación es la de sanar o, al menos, paliar el dolor. No van por atajos de eliminar a los seres humanos cuando su ciencia no da para más.
 
Matar es fácil, curar no lo es tanto. Eliminar un ser humano es cosa de un instante, darle la vida supone toda "una vida" para alimentarlo, cuidarlo y hacerlo un ser capaz de valerse por sí mismo.
 
Los "progresistas" programadores de la descatalogación de la vida humana en el seno materno son los mismos, hipócritas, que objetan la conciencia ante el servicio militar porque es violento; los mismos que se escandalizan ante la pena de muerte de los asesinos si bien callan ante las ejecuciones en los países islámicos y no ven matar al inocente no nacido; son los que ven con malos ojos la cadena perpetua porque el preso o es un enfermo o puede redimirse y no dan ninguna ocasión de vivir a un inocente que no ha hecho mal a nadie; los mismos que se escandalizan ante el nazismo y su solución final ante los judíos, callando los crímenes del marxismo y permitiendo la eugenesia en el control de la natalidad de seres humanos.
 
Ese juez sabe que no le valieron a los alemanes la "obediencia debida" para matar. Y ¿cree que puede imponer la obediencia debida para eliminar a un niño en el seno materno?
 
Sin querer hablar en lenguaje jurídico, utilizando el diccionario ¿Cómo llamaremos la acción injusta de un juez que impone a un ciudadano el cometer, ayudar o recetar un asesinato?
 
frid
 

lunes, abril 18

En defensa de las procesiones


Es curioso que una realidad pacíficamente vivida durante siglos se convierta en conflicto en la nefasta era "Zapatero", y es que su programa político no era el del "bien común" sino el de la "siembra de la discordia".
 
No he conocido esos nefastos tiempos en los que los "republicanos" dividían a los españoles en amigos y enemigos y metían en el saco de enemigos a todo lo que oliera a católico. Y, creando esa división y odio, dejando sus funciones de proteger el orden público, afirmando que todas las "iglesias" no valían siquiera la "vida de un republicano" como si tuviese que haber un conflicto distinto al del odio por ellos generado, provocaron la inestabilidad, una revolución fracasada por el PSOE de entonces y otra victoriosa por los que "defendían ya su propia vida".
 
Rodríguez Zapatero tenía un proyecto que puede resumirse en: igualar el mal y el bien, equiparar el matrimonio con uniones de natural estéril, equiparar la elección de la vida humana al asesinato del no nacido, trivializar el instinto sexual, convertir el cuerpo en una elección que se construye al margen de la naturaleza y la buena ecología humana, equiparar el amor de Dios con el odio a Dios. Y, todavía, puede hacer mucho daño porque sigue con su proyecto en ese poco tiempo que le queda para seguir arruinando nuestra convivencia.
 
Sus "hijos", gracias a Dios pocos, y que tienen todavía limitada su acción a un mínimo constitucional, han tomado la bandera del "odio a Dios" y la "eliminación de Dios de la vida pública y privada, en especial de la infancia" y han generado algunas leyes nefastas, antinaturales y creadoras de tensión que habrá que eliminar cuando se recupere la normalidad democrática: la democracia de la concordia.
 
Han confundido lo social con lo público, que no es lo mismo: Es un fenómeno social la manifestación de la religión, como las Procesiones de Semana Santa, aunque se desarrollen en la vía pública. Y lo público se ha confundido con lo estatal, y al considerar al Estado, al gobierno de la Comunidad o del Municipio como propietarios del espacio público en vez de administradores, propugnan que en ese espacio son absolutamente soberanos.
 
No regulan los espacios públicos para el uso sin conflictos de esos lugares por "el público", sino que pretenden limitar otra vez el ejercicio de la libertad con leyes contrarias al sentir social y mayoritario. Su proyecto "contra la libertad religiosa" es otra baza de un socialismo degenerado que ha pasado a la beligerancia contra la cultura "tradicional", basada en la naturaleza de las cosas, para generar otra cultura basada en la "voluntad soberana", incluso contra natura. Y a esa voluntad soberana le hace violencia cualquier Soberano, es decir el Creador.
 
Las manifestaciones procesionales son un culto a Dios, un culto público de una mayoría social, pero que va contra corriente del voluntarismo socialista: Los hombres veneran a un Dios que muere en la Cruz para redimirnos y al que acudimos con humildad. Los "hijos de Zapatero" odian lo que suponga un Ser superior al que reconozcamos nuestra dependencia.
 
Nuestras procesiones son de hombres libres que desean rendir culto a quien les creó en libertad; los que nos atacan en "nombre de modernidad" pretenden convertirnos en corderos a los que arrebatan la razón de su vida y su esperanza.
 
Bienvenidas las procesiones que son señal de Amor, y bienvenida la prohibición de la "procesión blasfema" que es una exaltación más del odio que ha sembrado Zapatero.
 
frid

miércoles, abril 6

El balón de oxígeno


Blanco dice que el anuncio de la retirada de Zapatero es un balón de oxígeno para el PSOE, se entiende que su retirada será la otra bombona de oxígeno que necesita para sobrevivir. Mal andan las cosas en el mundo del "progreso" cuando los dos presidentes socialistas tuvieron que dejar la casa por derribo. Eran los administradores de la finca que dejaron en estado ruinoso y que, en ambos casos, tuvieron una actuación en relación con el terrorismo lejana a la legalidad (GAL y promesas encubiertas; pistoleros y faisanes)


Creo que podríamos pensar en que España necesitaría el gran balón de oxígeno del cambio del signo del voto y el arrinconar al socialismo a situaciones de partido "marginal"; porque todo el PSOE afirma ya que Zapatero ha sido un "error"; y mi opinión es que el PSOE es él mismo un error: un error de planteamiento social (su modelo nunca funciona) y un error de catadura moral (su gente hace aguas); además de un error de calidad (la mediocridad de bachilleres presidentes de Comunidades; o los electricistas como Roldán controlando Justicia; o las becarias gestionando Sanidad)


"Por sus frutos los conocerás", pero España es recalcitrantemente pertinaz en el error y perdona a la izquierda cosas increíbles, probablemente porque con "una gran sonrisa" han ido sosteniendo las idioteces más grandes que hombre ha dicho; y me refiero a frases que no se sostienen si se piensan un poquito, sólo un poquito. "La voluntad te hace verdadero" ha resultado "el voluntarismo te aleja de la realidad y arruina a todo un país".


España necesita un gobierno que se deje de adoctrinarnos, de intentar hacer ingeniería social, que respete las libertades, que fomente la gestión eficaz de los recursos, que se deje del "tópico" de lo público y vuelva al "servicio público", que no invente modelos de familia sino que potencie la normalidad y que ¡respete la vida humana!; además de que no entren en él los "amigos de lo ajeno" o los que piensan que lo de todos es suyo.


Espero que el PSOE reciba el otro balón de oxígeno: que Zapatero convoque elecciones ya, después de las autonómicas y locales próximas, por ejemplo para junio... y que España también tome su balón de oxígeno: que castigue al PSOE por arruinar ya DOS veces la nación; además de que en este caso, el mediocre presidente, haya intentado transformar una sociedad pacífica en otra dividida por los recuerdos de ¡nuestros bisabuelos!


frid

viernes, marzo 18

Mis dragones se van de estampida

 
Ese sería el fruto maravilloso de ver la película de Joffé y aplicarse la moraleja. Y es realmente difícil, aunque es la solución para sembrar paz. "Pon amor donde no hay amor y sacarás amor" y es así. O, en frase de San Josemaría, nada menos que en el primer punto de Camino: "Que tu vida no sea una vida estéril. —Sé útil. —Deja poso. —Ilumina, con la luminaria de tu fe y de tu amor. Borra, con tu vida de apóstol, la señal viscosa y sucia que dejaron los sembradores impuros del odio. —Y enciende todos los caminos de la tierra con el fuego de Cristo que llevas en el corazón". Un reto que late del principio al final en la película "Encontrarás Dragones"
 
 
Tuve la suerte de estar en un "preestreno" para la prensa zaragozana, y puedo decir que me decidí a matar mis propios dragones, porque hay motivos... la vida es compleja y nos herimos queriendo o sin querer unos a otros, y a veces los mismos que te hieren no soportan ver a su víctima. Y compensa no cruzarse en su camino. Pero la vida de San Josemaría muestra un camino mejor: abrazar a ese obrero que en el tranvía madrileño intentaba manchar su sotana limpia con el polvo de su trabajo: un abrazo de padre y  un abrazo de perdón.
 
Buena película, bien ambientada, en una época compleja de España que debemos superar como ya decían mis padres y mis abuelos: perdón, perdón, perdón. Y siempre evitar, una vez perdonado al ofensor, dar vueltas a las ofensas. No reavivar el fuego del odio, del resquemor, de la envidia, de los celos.
 
La paz no es consecuencia de la programación humana, es un don de Dios. Lo más parecido a Dios es un hombre que perdona, un hombre paciente, un crucificado en su "orgullo", un sembrador de paz y de alegría.
 
Mi consejo: asistir a la película de Joffé ahora que se proyecta en España desde el día 25 de marzo, dispuesto a matar nuestros propios dragones y volver a casa, a nuestro hogar, con el alma ligera, llena de comprensión. Si es posible: vengarse del mal amando más. Y en el mundo que nos rodea procurar entender que si Dios no fulmina inmediatamente al "malvado" es que encuentra en su corazón un fondo que vale la pena amar. Y acaso ¿somos más que Dios?
 
Frid

lunes, febrero 28

La contaminación del trabajo: la visión del trabajador



Cuando hablé de la contaminación del trabajo en un artículo anterior, me quejé de la alienación de la persona humana desde los equipos directivos de algunas empresas y, cada vez más, desde las Administraciones Públicas, al considerar al trabajador, desde una visión materialista, como un mero elemento de producción, en el fondo: un "computador" algo más sofisticado que, además hay que tratar con cara de perro para que produzca. Eso es uno de los frutos del "progresismo materialista", que introduce el conflicto de clases en todos los ámbitos de las relaciones humanas.


Ante ese artículo tuve una respuesta de una gran amiga que comentaba, por experiencia, que realmente hay que tratar con dureza a los trabajadores para que no se escaqueen, que la vida real es así. ¿Es necesariamente así?


Ciertamente el elemento cultural actual, el que se ha puesto como motor de la actividad humana es "la apetencia personal", "el buenismo sentimental" y el "propio interés"; con esas premisas es claro que el trabajo profesional se concibe como una carga necesaria, un tiempo que tengo que dedicar a ganar el sustento o el recurso para mis otras actividades, las importantes, en las que me lo paso bien. Un síntoma es que la crisis no ha reducido en absoluto "el botellón".


Si sólo se trabaja porque no hay más remedio, si hay una visión tan negativa del trabajo, si se ve como el mal necesario, es obvio que es "territorio hostil", y, por tanto en vez de jefe compañero y amigo, se ve al capataz, o más aún al negrero. Y la producción se convierte en una cuestión de subsistencia, de mínimos necesarios, o de máximos competitivos porque me echan o porque echarán a diez y no quiero estar entre ellos. El trabajador sería un "animal salvaje" y el empleador un "domador".


Quizá exagero un poco, pero llevo al límite los frutos de la cultura edonista y materialista en el mundo laboral para hacer más claro el contraste del camino acorde con la naturaleza humana. Y es que el trabajo aporta a la empresa más si el trabajador es parte de ella, si se le considera como un ser humano transcendente a la materialidad de la "producción", y si el trabajador ve en el empresario algo más que un capataz, pues es alguien que arriesga su dinero y su esfuerzo, y su salud, por generar bienes que sirven a la sociedad; y así también en la Administración pública en la que el empleado es un engranaje de servicio a las personas que componen la sociedad a la que sirven.


La lucha de clases ha contaminado por arriba y por abajo las relaciones laborales. Una concepción humanista del trabajo las sanearía. Lo que no significa que esas relaciones humanas olviden las claves de un buen trabajo: exigencia, calidad, dedicación, formación, competencia, esfuerzo, etcétera.


En el fondo hay que pensar que el trabajo dignifica a la persona y enriquece a todo el cuerpo social. Valdría la pena releer los escritos de los Pontífices Romanos sobre materia social para fomentar un nuevo humanismo basado en considerar a las personas como algo más que un mero elemento de producción, para ver que la Empresa no es sin empresario y trabajador, que el proyecto es común y exige sacrificios y responsabilidad por ambas partes, que la sociedad está compuesta por hombres y mujeres y está a su servicio; y el mundo de la empresa no puede ser hostil al ser humano.


frid

martes, febrero 15

La contaminación del trabajo


Hace tiempo hice un master organizado por el Ministerio de Administraciones Públicas y el Colegio de Caminos en el que algún iluminado comentó los dos modelos de relaciones laborales en una empresa: podrían definirse "mano dura" y "mano humana", según él, ambos sistemas eran válidos para que la gente trabajara y la empresa fuera rentable económicamente.


En realidad esos modelos son, sencillamente, esclavitud o libertad; trato de las personas como objetos de producción o trato de las personas como seres humanos.


Esos que hablaban así propugnaban realmente el modelo "mano dura", eran socialistas, progresistas, materialistas y, por tanto, trasladaban sus categorías sin alma a la vida laboral. Esos señores han trasladado a la Administración Pública sus categorías inanimadas. Y se nota en muchos entes públicos que se deja de tratar a las personas como tales y se les califica como "recursos humanos", lo que también se hace en algunas empresas que, dicen, siguen la teoría capitalista. Y no es así: siguen una concepción materialista del ser humano y, por tanto, eliminan de él su transcendencia.


En mi trabajo nunca hasta ahora se ha visto manejar a las personas como cosas, cosas que producen. Ahora parece que las cosas han cambiado. Y es que la doctrina materialista ha impregnado esa entidad bajo la excusa de la eficacia.


Pero eso es algo general, debido a la contaminación que la ideología socialista hace del ser humano. No en vano la nefasta ex-ministra de Medio Ambiente (Narbona) quería crear un cuerpo de agentes medioambientales para que denunciaran, para controlar, para agobiar al maligno administrado. Pasó de la concepción de servicio público a las personas a la de guardia del medio ambiente para protegerlo de unos bichos llamados seres humanos.


Es urgente humanizar las relaciones laborales. El mundo sin alma deja de ser creativo y multiplica los efectivos para lograr los mismos resultados. El mundo de esclavos es un mundo en el que la inteligencia y la iniciativa queda en manos de los ilustrados, iluminados socialistas, que son una raza superior.


Ese mundo fracasó por ineficaz e incapaz de generar riqueza y confianza y por generar tristeza y desazón. ¡Cuanto urge quitarnos esa plaga y volver a tratar a los hombres como seres humanos!


frid

miércoles, enero 19

¿Nostálgicos de la barbarie?


Acabo de leer un artículo de Fernando de Mer en el libro "Cristianos y democracia", que me ha llevado a pensar que el iluminado Rodríguez Zapatero es un romántico, nostálgico de tiempos pasados, pero curiosamente de aquellos en los que la barbarie se adueñó de la vida de los españoles.

En la II República, los laicistas se apoderaron de la sociedad española y quisieron implantar un modelo laico profundamente anticristiano, que transformara nuestra sociedad en otra tipo Ilustración en la que ellos, los prohombres, los santones, redefinieran al ciudadano, un "personaje" despojado de su ser cristiano, de su conciencia religiosa y que obedecería como a un Dios al Parlamento y obedecería sus Leyes como si fuesen mandamientos.

Esos ilustrados tenían fe, fe en la capacidad de la razón en construir un sistema social que diera la felicidad y el bienestar a los ciudadanos, eso sí: de tejas para abajo ya que el sentido de la transcendencia y las razones de un Juicio Final o Premio en el Paraíso eran sustituídos por la "fama" y las estatuas de prohombres. Como se ve: el paraíso ilustrado era sólo para la clase "política ilustrada", el pueblo sólo quedaba para darles culto y llenar sus mítines y sus ceremonias.

El nuevo ilustrado, Rodríguez Zapatero, se ha encontrado ya una sociedad laica, no laicista, en la que la Constitución, según su artículo 26, preveía que la religión fuese una manifestación más "pública y privada" de la libertad de los ciudadanos, que tenía una carta de naturaleza y existencia pacífica al mismo tiempo que se reconocía a la Religión Católica como la mayoritaria, pero no así como susceptible de un trato preferente más allá de ese reconocimiento. Algo parecido a cómo cuando hay que pactar reformas laborales se acude por el Gobierno a los Sindicatos mayoritarios principalmente.

Este nuevo ilustrado ya no tiene fe en la razón, y ha sustituído la inteligencia por la voluntad. Pretende apropiarse del Parlamento para construir un sistema social que garantice "la salud y el máximo placer posible". El bienestar intelectual se ha transformado en el efímero "estar a gusto", "sentirse bien", algo etéreo que no da para que se hagan ni estatuas a los prohombres de la "cultura del sexo", a lo sumo un cartel para sus nuevos lugares de culto: los "night clubs" y lugares similares.

Peces Barba, que cuando trabajó la Constitución, se decía católico, socialista y marxista, explicaba que el riesgo de un PSOE sin Dios era que "el socialismo degenerara en un calvinismo sin Dios" y mira si dio en el clavo.

Hoy el proyecto "ilustrado", el del máximo placer y salud, concede libertades de ombligo para abajo mientras va coartando la libertad cada vez de modo más descarado desde el ombligo hacia la coronilla, quizá porque en su aversión a lo "santo" no puede tolerar que se exalte aquel lugar donde en los cuadros religiosos se dota al ser humano de un aura que refleja su santidad, que ilumina principalmente su inteligencia.

frid

martes, enero 18

La ideología de género, una ideología abocada al fracaso

Hubo un tiempo que la filosofía se asomaba a la realidad e intentaba explicarla, surgieron así genios como Aristóteles y Platón, irrepetibles, que abrieron luces a la inteligencia que todavía no han sido superadas.




Poco a poco, probablemente por el afán de novedades, que ya entusiasmaba a los antiguos atenienses, el hombre ha buscado otros modos de enfocar la realidad, siempre sosteniendo el puente que une nuestro intelecto al mundo real. Esa base ha dado grandes avances tanto en la filosofía como en las ciencias prácticas.

Pero llegó un momento en el que se hizo cada vez más estrecho el conducto que relacionaba realidad y pensamiento y llegamos a negar la posibilidad de conocer el mundo real, al mismo tiempo que no teníamos ninguna dificultad en respirar, alimentarnos y vivir a costa de él.

Y esa visión, o mejor dicho, esa ceguera, llegó a manos de los progresistas que pasaron de interpretar o explicar el mundo real a "inventarlo" o "transformarlo" buscando una "nueva realidad que estaba en su imaginación.

Pasaron de la razón a la voluntad y, de ella, al mero sentimiento. Y crearon la irreal "ideología de género", basada más que en el ser de las cosas, en el "cómo quiere uno construir su propio ser", para lo que deben deconstruir y remover todo saber basado tanto en la observación directa como en la experiencia multisecular.

Su ideología, opuesta a la realidad, puede definirse claramente "contra-natura" y, por tanto que hace violencia a la naturaleza humana y a la estructura social humana. Y, por eso mismo, se muestra agresiva contra el hombre concreto aunque afirme aparentemente su "voluntad soberana".




Sólo un loco puede sostener que es un "asno" porque se siente como un asno y quiere que los demás le llamen "asno"; lo más que puede pasar es que un "loquero" le de temporalmente la razón mientras le va razonando que ni rebuzna, ni tiene largas orejas, ni se mueve a cuatro patas, ni come alfalfa.

Sólo un loco puede sostener creyéndolo que la "ideología de género" es progreso; también puede serlo alguna tontita sin estudios que se cree algo porque es ministra; o bien algún malvado que se aprovecha de esos tontos y locos para posicionarse en el puesto de salida sustitutivo de un Presidente de Gobierno.

Sólo un loco, un tonto o un malvado, no querrán ver la relación entre esa ideología que promociona el "sentimentalismo sexual" como la base de la construcción social, con el incremento de las redes de pederastas, la trata de blancas, los crímenes y aberraciones sexuales, porque son fruto natural de la deformación de la ideología de género, de la trivialización del sexo, del impulso de los más bajos y descontrolados instintos humanos.

Es claro que nos gobiernan "caballos desbocados", por no hablar de "presuntos cerditos ejerciendo". Y es claro que esa ideología, invento humano, que rompe violentamente con la realidad objetiva y pacíficamente poseída desde los tiempos de Adán, está avocada a producir una sociedad fracasada a no ser que reaccionemos y nos quitemos a los locos de los gobiernos europeos, empezando por el más cercano.

frid

miércoles, enero 12

2011: un año de retroceso en libertades

El balance del año 2010, con el progreso de la legislación socialista, ha supuesto un retroceso en las libertades de todos los españoles.

Es anecdótico que te guste fumar o que no te guste, que te moleste o que no te moleste. Lo que no es anecdótico es que la ley que permitía espacios de fumadores y "protegía" a los no fumadores, pase a ser una ley nueva que impida los espacios de fumadores y ataque la libertad de elección de los españoles.


Es opinable el modelo educativo, si bien hay valores irrenunciables basados en una adecuada antropología.Sin embargo no es una anécdota la legislación socialista en la que se impone un modelo "falso" de valores, basado en un muy discutible relativismo y en un pesimismo intelectual que afirma que "no podemos saber lo que es verdadero, bueno o bello y que eso es opinable", mientras que no nos dejan opinar y elegir un sistema distinto.


Su imposición de la discutible ideología de género en todas las esferas de la vida pública y educativa es corrosiva. Su imposición de la visión del sexo trivial y al servicio del egoísmo personal desvinculado de la donación a la vida, es sencillamente, una guarrada. La quiebra de valores, del sistema de virtudes humanas entre las que está la justicia, del soporte creado del mundo en el que vivimos, es sencillamente dejar al hombre náufrago y sin asidero firme para su propia realización.


Su fomento de las conductas raras, su apoyo a civilizaciones que persiguen a los cristianos en los territorios donde son mayoría, les hacen sospechosos de "personas raras" y "maliciosas".


Es claro, como se va diciendo en la red, que cuando llegue Rajoy a gobernar, tiene mucho que limpiar en el sistema legislativo para eliminar las cadenas a la libertad impuestas por la ideología socialista.


Y es claro que los que amamos la libertad, debemos impulsar con urgencia el cambio, y, después, mostrar "los horrores" que esa ideología vieja y estéril, fomentadora del odio y la revancha, han producido en nuestra querida España, debilitándola para afrontar estos duros momentos de crisis donde los valores de la solidaridad y la virtud de la fortaleza son tan necesarios.


frid

miércoles, diciembre 22

Peligros públicos



Cuando uno piensa que Dios nos ha creado libres y que nos deja hacer "toda nuestra vida" tal como queramos, eso sí, con los frutos que nuestras acciones den y la obligación de "rendir cuentas" de la Hacienda al final de la jornada, pienso también lo miserable que son los "ideólogos" progresistas que pretenden regular hasta el milímetro nuestro obrar.

La libertad es un don y la sociedad debe velar por que nadie enmiende la plana a Dios y nos la quite o la merme sin necesidad. Y además, esos personajes, principalmente "ideólogos, sociólogos, filósofos y políticos" que pretenden construir el mundo de acuerdo con su limitada cabeza no dan la talla. Son, somos, como un insecto que mira la Torre Eifiel desde el aire al que ha sido arrebatado y piensa que es más alto y más fuerte que ella.

La limitación y su reconocimiento, es la clave del obrar político. Se podría llamar de otra manera: la "humildad", tanto ante la realidad humana como ante el mundo que nos rodea. No es su labor modificar el eje de la tierra como tampoco destrozar la estructura familiar y construir otro sistema "inventado" por su genialidad.

De hecho, las grandes normas morales, éticas y sociales, son indicadores, luces rojas, que señalan un límite que sobrepasado por nuestra libertad, violentaría la libertad o dignidad de las otras personas. Convivimos y tenemos que respetarnos, e -incluso- ayudarnos a vivir, pero no a imponer nuestras ideas con la violencia de la coacción de la ley, o de la coacción de la fuerza.

El "no matar" es un indicador en rojo que algunos, permisivos, lo ponen en ámbar para dejar que se pase la prohibición cuando es molesta una vida; o bien en verde para favorecer que "sectarios, odiadores, fundamentalistas" maten a los que tienen otra religión o modo de pensar. Occidente opta por el "ámbar", Oriente ha optado por el "verde", en especial contra los cristianos en países donde son minoría.

Hay tres peligros públicos en los gobernantes: la maldad, la estulticia y el afán de imponer una ideología. Por desgracia nos ha tocado, en España, muchos políticos que gozan de esos tres dones. Malos son porque fomentan el odio; tontos porque nos han arruinado, e impositivos ideológicos por toda su "reingeniería social" desde la Educación hasta la organización social y empresarial.

Aquí prácticamente acabo mi digresión, porque ¿si Dios nos hizo libres? ¿qué tiene de superior un presidente de Gobierno para imponernos una ideología que ya ni compran en rebajas navideñas?

Y si alguien me viniese con que la capacidad del hombre, intelectualmente, es asombrosa, le traslado que el hombre siempre trabaja con lo que le han dado: un mundo material para que lo cuide, y otros seres humanos para que los ame.

frid

lunes, diciembre 6

Democracia y cristianismo, de hostiles a aliados

Cuando surge una idea nueva cuesta asimilarla, más aún a los que están ya pacíficamente estabilizados, a los que han alcanzado una posición de privilegio y a los que han pasado a regir desde la autoridad moral a todo un pueblo.

Y, de pronto, surge en "nuevo régimen" con ideas maravillosas y de alcance inesperado: "todos los hombres son iguales y tienen la misma dignidad"; y se plantea ¿ese orden en el que vivimos, no nos cataloga y nos diferencia por el hecho del nacimiento? ¿eso es justo? Y ahí está la clave de la crisis violenta. El inmovilismo, como en la sociedad actual de castas, es injusto y su eliminación indujo violencia.


La Revolución Francesa se hizo contra la Iglesia, además de contra el Rey y la Nobleza. La Revolución Americana se hizo sólo contra Inglaterra y para mantener la libertad de las personas. Una causó graves daños a personas inocentes, la otra permitió vivir a los inocentes. Los cristianos perseguidos por la "Nueva religión de la Razón" pudieron huir a vivir su religión en la nueva América. Una revolución acogió y protegió a los damnificados de la otra.

Por eso, ya en sus raíces, la democracia americana no fue anticristiana; sin embargo la democracia europea vio como enemigos a los católicos. Y eso es obvio: los reyes, los nobles, los prelados eran católicos. Pero también era obvio que el pueblo ¡también lo era! y la revolución de unos arrebató sin piedad los bienes y la vida de los primeros y persiguió con violencia la fe de los sencillos. ¿Cómo iba a ver más allá de la sangre derramada, la Iglesia, a ese nuevo orden? Y, además, ese Orden sentó la base de la eliminación de los Estados Pontificios, la revolución contra un Soberano que era Papa, rey de cuerpos y almas.


El tiempo, la asimilación en la vida de esas nuevas realidades, la compulsa historia del Occidente Europeo, ha ido mostrando que la paz social está vinculada a esa clave de la revolución primera: "la igualdad en dignidad y posibilidades de todos los humanos"; sin embargo en América el progreso estaba ligado al trabajo; y en Europa más bien a la demagogia, al subsidio y a los nuevos líderes sociales. En América se fue pragmático, en Europa mesiánicos. Los frutos americanos: la primera potencia mundial; los europeos: revoluciones y las guerras mundiales.

Por eso no es de extrañar que a Juan Pablo II hablase del "bien" de la democracia vinculado a esa dignidad inalienable de la persona humana, a su posibilidad de participar en la organización social y en el gobierno de las naciones, y la mejor disposición de ese sistema para la generación de riqueza y bienestar. Sin embargo mostraba al tiempo la enfermedad que podría derivar de democracia en tiranía: "la supresión de Dios, de la transcendencia y la relativización de la verdad y del bien".

Y ciertamente una democracia en la que la ley puede definirlo todo, en la que la mayoría puede imponerse a la minoría, en la que la vida se relativiza y se protege o desprotege, en la que la familia no está en la base social, esa democracia enferma y se convierte en un sistema de "tiranía de la mayoría".

Hoy el orden de lo nuevo, de lo creativo, está en la democracia iluminada por esos principios tanto cristianos como profundamente humanos. Una Constitución que protege derechos básicos instaura a la persona por encima del Estado en lo referente a su dignidad. Una Constitución que limita al legislador y elabora los procedimientos de control es una institución que pone freno a la tiranía.

Y es por eso que democracia y cristianismo han pasado de hostiles a aliados; lo que pasa es que hoy controlan los sistemas democráticos personas e ideologías que los están derivando a sistemas totalitarios, eso sí a través de la imposición de la mayoría.

frid

domingo, diciembre 5

Aniversario de una Constitución puesta en crisis por el "progresismo"


Hoy celebramos un aniversario más de la Constitución Española, un magnífico texto lleno de consenso y capaz de fundamentar un orden jurídico lleno de paz, seguridad, libertad y progreso, pero que "dicen" está en crisis.


Y realmente el texto merece un 10 destacado, si bien su interpretación no ha seguido la pauta de su sinfonía. La crisis de interpretación tiene sus culpables. Y, por desgracia, se llaman "progresistas" o "mari-acomplejines", si bien el daño, lo que es el daño, lo han hecho esos "jueces" progresistas que han interpretado el texto contra sí mismo y nos han engañado a todos.


La Constitución protege la vida, si bien entra en conflicto cuando dos vidas se contraponen: la vida del niño no nacido y la de su madre. Y esa contraposición resuelta al caso con la prudencia debida y la generosidad de los padres, además del profundo avance técnico, se ha mudado por otra contraposición: la vida de uno: el no nacido; y "el vivir la vida" de otros: madre, padre y familiares que no quieren asumir la responsabilidad de haber llamado a la vida a un ser humano no deseado. Ahí está la principal quiebra constitucional: "no se respeta la vida del más indefenso de los ciudadanos de España y del más inocente de todos ellos"


Los jueces progresistas no se sienten vinculados al dictado de la Constitución. La "libertad les hace verdaderos" y no quieren ser regidos por lo que TODOS nos hemos impuesto. Así que ponen su criterio por encima de la recta interpretación de la Ley de Leyes y hablan de "nuevos tiempos". Su crisis provocada hace que yo me afirme más en la validez de esa norma. Si ellos no la encuentran cómoda es porque es buena. Es una ley que hace cooperar el Estado de las Autonomías en régimen de lealtad con el Gobierno central y ellos la han hecho violentarse contra sí misma al crear oposiciones entre las periferias y "Madrid". Han creado división donde había paz, han creado enemigos donde había miembros de la misma familia, han avanzado en el federalismo cuando nuestra Constitución da a las Autonomías más libertad incluso que a los "Landers" alemanes.


Y además, esta Ley de Leyes es respetuosa con la religión, reconoce el Catolicismo como la mayoritaria en España, reconoce también la libertad de educación y de pensamiento, el derecho a la educación para todos, la no discriminación por el sexo, ideas o religión. Y, sin embargo los progresistas la han prostituido para generar un nuevo conflicto: el Partido Socialista impone su modelo ideológico en las Escuelas Públicas, ataca la libertad en las escuelas religiosas y achaca como radical la educación diferenciada. Y sus "jueces" nombrados no por la imparcialidad sino por su afinidad al Poder, buscan definir un sistema "contra-constitucional" de imposición. La España de TODOS pasa a ser la España educada según los principios, para algunos principios corruptores, de la "ideología progresista".



Y la Constitución, fruto de la concordia de TODOS, pasa con la Ley de la "Memoria Histórica" a resquebrajarse por los odios inducidos desde la "progresía" revanchista. Se daña así la igualdad de las personas al buscar una nueva España donde se exaltan a personas que cometieron profundos crímenes contra la humanidad como las checas y los asesinatos de Paracuellos o los mártires de Barbastro y otras ciudades. Donde a los católicos se les mataba por su fe y ellos en la Constitución aprobaron un perdón universal, hoy se crean monumentos de odio para rememorar no "las otras víctimas" sino, en muchos casos, "los otros verdugos"


La Constitución es magnífica y sería Ley de Leyes si no la prostituísen los que han politizado los Consejos Superiores de Justicia, los progresistas, en su afán de controlar y prostituir también la Democracia para convertirla en su "cortijo" particular donde los demás nos sentamos como ciudadanos de segunda.


La Constitución nos ampara, pero a ella, pobrecita, no la amparan los "Políticos" que juraron o prometieron velar por ella.


frid

jueves, diciembre 2

El gran robo del feminismo

Mujeres solteras, con relaciones afectivas transitorias e inestables, con varios hijos a su cuenta eliminados por métodos anticonceptivos -eso si no fallaron-, con un trabajo absorvente, sin familia, eso sí "independientes" en su soledad, ásperas, tristes y frustradas. Ese puede ser el resumen del fruto del feminismo progresista.

Les vendieron que iban a ser auténticas, que se iban a realizar como mujeres. Les hablaron de igualdad y les enviaron, indefensas, al mundo indiferenciado antes ocupado mayoritariamente por el varón.

Les prometieron carreras meteóricas, acceso a los lugares de dirección y mando, paridades y más que paridades en la empresa y la administración pública, incluso en las formaciones políticas. Les dijeron que "ellas" gobernarían el mundo, pero les despojaron de su riqueza específica: denigraron su feminidad, su capacidad de entrega, de sacrificio, de cariño, de comprensión, de amar. Las hicieron hombrunas, frías, tiburones de finanzas. Y privaron a la sociedad de la pluralidad que enriquece. Y -además- la gran mayoría se quedó de "soldados rasos" pues siempre los generales son pocos. Por ser soldados dejaron de ser mujeres. Y les vendieron que debían de estar por eso orgullosas. Son los nuevos peones de la implantación de las "mesiánicas ideologías".



Y ¿qué sacrificaron ellas? ¿de qué se privó la sociedad progresista? Talaron el árbol fructífero de la familia, desalojaron hogares, eliminaron presencias de paz y acogida en los núcleos familiares y se inventaron asilos y jardines de infancia estatales. Se generó un sistema social hostil a la familia y a los hijos, con lo que se pusieron los cimientos de una sociedad muerta, fantasma, sin relevo, sin futuro. El hielo en el corazón fue sustituído por las luces de bengala de los pasajeros sentimientos.

La sociedad se ha estructurado en orden al individualismo, al "realizarse", a la exaltación del Yo, o mejor de la @ indefinida. La familia pierde hueco y, sin embargo, la solución no está en añorar tiempos pasados. Los cambios tecnológicos juegan a favor de la vuelta a la familia, basta sólo con quererlo.

La adecuación de la técnica, la reestructuración social, pueden hacer de nuevo compatibles "familia y trabajo", "hogar y modernidad", maternidad y paternidad con la realización personal contando con el otro y la estabilidad emocional y económica.

La solución, no el paraíso, pasa por el cambio de mentalidad integradora, en volver a ver como un valor social el "hogar estable", los papeles diferenciados de padres, hijos y abuelos, el valor insustituible de la maternidad y de la paternidad; lo que no obsta para ver el hogar como un proyecto compartido, ver la técnica como un elemento que facilita el trabajo en el hogar o la sede de trabajo virtual o el horario flexible cuando eso es posible. Nuevas soluciones integradoras que los políticos deben fomentar y la iniciativa empresarial hacerlas suyas.




El feminismo actual ha creado un enemigo de la mujer que es ella misma. El "machismo" son luces de bengala para llamar la atención. Los problemas de violencia doméstica no son los que configuran la mayoría de las realidades afectivas familiares, son la patología.

El mayor daño a la mujer es el "icono" generado por el feminismo: les vende el orgullo de ser ellas -o lo que quieran- y les clausura el baúl de su propio ser femenino. La uniformidad sociales como un revuelto de setas: las que salen perdiendo son las mejores en el sabor del conjunto. En este caso la seta más valiosa, la mujer, es la gran perdedora.

frid