martes, abril 27

Por primera vez una legislación que reconoce el sufrimiento del feto

El Estado de Nebraska ha aprobado una resolución que prohibe el aborto a partir de la semana veinte de vida del feto alegando su sufrimiento,

Si bien esa normativa es insuficiente, ya implica un avance para reclamar el reconocimiento de ser humano de feto en el seno materno. Al ser un ser sufriente, es un ser humano; al comprobar que realmente sufre, la legislación se acerca a los planteamientos de defensa de la vida.

Esa visión parcial del ser humano tiene el riesgo de deshumanizar otros supuestos y dejar desprotegidos a los más débiles, a los enfermos, o a imponer la sedación del feto antes de su asesinato.

El hombre es algo más que un ser sufriente, o que un ser consciente. Insensible al dolor sigue siendo humano; sedado es humano; como también lo es el débil, el enfermo, el adulto, el niño en el seno materno.

La nueva disposición fue aprobada con 44 votos frente a 5 en contra, según informa Aceprensa. Además Nebraska aprobó otra resolución que obliga a examinar a las mujeres que se proponen abortar para comprobar si lo hacen bajo presión o si presentan riesgos de trastornos físicos o psíquicos post aborto reconociendo el derecho a la demanda civil si la mujer sufre daño y no hay apercibimiento.

Este Estado muestra el camino lento para recuperar el Derecho a la vida, porque había aprobado ya otras restricciones al aborto. Una de ellas es la prohibición del método D+X (aborto por dilatación y extracción, en el que se aplasta el cráneo del feto para facilitar su salida y que se practica cuando el embarazo está muy avanzado) sin excepción alguna. También en Nebraska el aborto en menores de 18 años debe advertirse al padre, madre o tutor dando al menos un periodo de reflexión de 24 horas antes de practicar el aborto.


frid

jueves, abril 22

Amor a la Iglesia en tiempos revueltos

 
 
Ultrajado Jesús, mostrado en un lastimero estado, el pueblo, aquellos que le aclamaron como Rey, hoy gritan "tole eum!, crucifige eum!" Sienten vergüenza y no reconocen como Rey a un fracasado. Sin embargo, aquel fracasado removió los cimientos del Imperio. Año 313: Constantino acaba con su edicto con la persecución a los cristianos e instaura un nuevo orden social basado en el cristianismo,
 
Sin embargo esos tiempos no fueron pacíficos. El defensor de la fe murió bautizado arriano y su proceder civil fue el mismo que el de los emperadores anteriores: conspiraciones reales o ficticias, ambiciones y asesinatos de Estado. La Historia está llena de tensiones entre Emperadores, Reyes y Obispos y Papas con poder temporal. Tensiones que en algunos momentos llevaron al arrepentimiento y penitencia pública de reyes que se extralimitaron en sus funciones, otras que llevaron a los altares por mártires de la fe a eclesiásticos o magistrados, extralimitaciones de Papas que eran ambiciosos señores temporales, legados falsificados para afirmar el primado, sistemas filosóficos para justificar el poder absoluto del monarca incluso sobre la custodia de la fe de sus súbditos. Tiempos revueltos en "todos los tiempos".
 
Desde la Revolución Francesa las tensiones cambian de signo, intentan restablecer un mundo al margen de Dios, neo-pagano pero sin dioses, endiosando la razón, más tarde la evolución, el progreso, la masa, la opinión de la mayoría. Esas tensiones al golpear con la Iglesia ya no lo hacen para arrebatarle territorios que no posee, sino para arrebatarle la adhesión de sus hijos. Es el expolio de la inteligencia cristiana. Por eso acierta José Luis Soriano cuando habla de "la desamortización de Zapatero", al margen del planteamiento político, porque se está intentando crear una nueva conciencia consistente en carecer de ella y aceptar como ético lo dictado por el poder parlamentario.
 
 
Cuando la ola llega a la playa, suavemente se amortigua. Cuando golpea contra el muelle se rompe en estruendo y espuma. Se choca contra la roca, se choca contra Petrus, porque él se mantiene y nos mantiene firmes en la fe y es una luz para nuestras conciencias. "Veritas liberabit vos" y "El esplendor de la verdad", dos estilos de lo mismo, una continuidad en el mensaje, una fidelidad a Cristo y al hombre que está detrás del pontificado de Juan Pablo II y de estos cinco años de Benedicto XVI.
 
Vuelve Pilatos a callar mientras atacan al inocente, mientras calumnian para crucificarle, mientras piden su dimisión y algún osado su juicio por crímenes contra la humanidad. El Papa es la primera víctima, el objetivo es el cristianismo. El enemigo es el ladrón del alma, la serpiente antigua que arrebató a Dios a los pobres y les sembró el odio de la lucha de clases; a los burgueses y ricos les sustituyó Dios por el placer de la revolución sexual que ha sido democratizada e incorporada al sistema educativo.
 
¿Quién vigila? ¿Quién llama las cosas por su nombre? ¿Quién defiende la dignidad del hombre y se resiste a que transformemos el cuerpo en "una cosa"?
 
¿Qué mejor dignidad para la corporeidad que saberse "templo del Espíritu Santo"? y ¿qué mayor dignidad para la unión de hombre y mujer que la imagen de la unión de Cristo y su Iglesia?
 
Familia como Iglesia Doméstica es el modelo cristiano; familia como primer núcleo de amor y entrega es el modelo humano. Frente a ellos, la revolución del progresismo, que es cada vez más claramente una revolución sexual, ofrece el "cuerpo" como mero objeto, al ser humano como un individuo aislado e incapaz de amar y a un Estado como tutor y sustituto de padres y hermanos.
 
Estos tiempos son tiempos revueltos ¿pero hay algún tiempo que no lo sea?
 
Vale la pena no perder la perspectiva. Volverá un nuevo "Edicto de Milán" pero, esperemos, sin los errores que consigo trajo.
 
frid

miércoles, abril 21

El feminismo que odia a las mujeres

 
 
 
He leído a bastantes autoras, con algo de sensatez, quejarse del feminismo actual que reniega, prácticamente, de la condición femenina de la mujer y pone todo su empeño en masculinizarlas.
 
Quizá, detrás de esa tendencia, haya algo de maniqueísmo cultural. Es una rebelión de la mujer contra su propio cuerpo. Es un intento de eliminar la atadura de la maternidad, pero también del efecto que su corporeidad tiene sobre su espíritu: la feminidad; que es lo que les hace interesantes al varón; y -en sentido contrario- los que exaltan el género como elección intentan arrebatar al hombre su peculiaridad tanto corporal com anímica: hombres afeminados y mujeres hombrunas serían el ideal del feminismo cultural, lo que es, sencillamente, una monstruosidad.
 
Las plantas no se pueden entender sin flores, los animales sin sexo diferenciado,la especie humana sin la complementariedad de los adanes y las evas. La mujer es, entre otras muchas cosas, la fecundidad, la vida, la maternidad. Además con ejemplos numerosos, ha demostrado que consigue lo que quiere, que su tesón supera muchas veces al del varón y que -desde siempre- ha logrado ser una figura de realce social.
 
En el Antiguo Testamento tenemos ya magníficos ejemplos, desde Rebeca decidiendo la herencia de Isaac, pasando por Judit, juez de Israel, a la Reina de Saba, una intelectual que fue a escuchar la sabiduría de Salomón, a Ester, salvadora de su pueblo Israel. Pero también hay que citar la mujer más grande que en tiempo ha habido, la Virgen María, que excede en dignidad a cualquier varón. O bien Lidia, comerciante de púrpura, con casa propia y puerta de la evangelización de Europa.
 
Regine Pernaud, historiadora francesa, rescata del Medio Evo la historia de grandes mujeres intelectuales, cultas y con poder; el Renacimiento, según muestra Isabel del Río, está lleno de artistas femeninas, pero también de intelectuales humanistas como Margareth Moro, hija preciada de Tomás Moro con la que podían mantener cultas conversaciones los humanistas que visitaban su casa.
 
Me permito esta divagación para sostener que el feminismo no lo han inventado los adalides de la "ideología de género", que no son en absoluto necesarios y que un auténtico feminismo implica: la aceptación de la corporeidad femenina (estar contenta consigo misma) y la aceptación de la igualdad espiritual con el hombre, con la peculiar incidencia de la corporeidad. No necesita de cupos sino de tiempo.
 
La esclavitud implica encadenar a alguien con papeles impuestos, diferentes a su propio ser. Negar el don de la maternidad es negar a la mujer, y también es negar al varón. ¿Maternidad de probeta? Puede que fabriquemos en laboratorio seres humanos separados del acto unitivo y del placer de esa unión. Los seres humanos que vean así la luz serán hombres o mujeres; pero los que aboguen por ese modelo han renunciado a un humanismo integrador de la realidad de nuestras diferencias y anularía la intimidad de dos para convertirnos en meros elementos productivos: nacidos para el sistema.
 
Pero ¿qué ama el hombre en la mujer o la mujer en el hombre? Por supuesto que su atracción es de complementariedad. Esa complemento genera una unidad, la unidad familiar, un reducto de libertad y de paz donde se recrea toda la creación, donde el hombre "nace" en un ambiente de amor y donación total. La familia es un reducto privilegiando de amor, libertad y autonomía. Puede que la liberación feminista lo que pretenda no sea otra cosa que erradicar el "amor" humano de la faz de la tierra.
 
Es claro que el futuro no irá por ese camino, que las feministas que odian a las mujeres serán cada vez una minoría, pero... mira por donde, un vicio femenino, el "secundar las modas" les lleva a seguir, por ahora, una moda que las condena a no ser mujeres.
 
frid
 

sábado, abril 17

Populismo frente a la crisis

 
 
Ayer, en el Paseo Independencia de Zaragoza, un grupo de activistas repartían unas magníficas octavillas: "que la crisis la paguen los ricos"; igualito a aquella manifestación de los sindicatos contra el Partido Popular y los Empresarios por la crisis que el Gobierno de Rodríguez Zapatero sufre.
 
El Presidente es el paciente, la crisis es la enfermedad sobrevenida, los culpables: LOS OTROS.
 
El populismo de los revolucionarios llevó en España, desgraciadamente con gentes que se llamaban liberales, al expolio de la Iglesia, a poner en circulación los bienes que estaban en "manos muertas" y entregarlos a "manos vivas", o más bien vivales que no pusieron en producción los bienes robados sino que se apropiaron de magníficas fincas de caza, de conventos y cartujas que amenazaron ruina y provocaron mayor pobreza en el campesinado. Problema había, pero la solución fue un cambio de manos.
 
 
Otros populismos, denunciados por Edmund Burke fueron, igualitos pero con guillotina redentora, los de los ilustrados franceses contra los bienes eclesiásticos y de la nobleza. Los ricos fueron despojados para que se enriquecieran los ya ricos burgueses. Y el pueblo fue entretenido en el espectáculo del corte de cabezas, no vaya a ser que algún vivo, superviviente, reclamara su patrimonio.
 
Las revoluciones se hacen creando una nueva clase beneficiada y rica. Los socialistas hicieron en su gobierno muchísimos favores a sus amigos y crearon una burguesía enriquecida de nuevos ricos y nuevas empresas. Hoy los ricos son "socialistas", por eso yerran sus activistas con el slogan: "que la crisis las paguen los ricos", porque "los ricos son socialistas". Podrían decir que la crisis la pague la Iglesia, pero hoy la Iglesia es la primera institución que sirve a los necesitados con la aportación voluntaria de sus fieles. Podrían decir que la crisis la paguen los que la han causado, pero "los bancos" despachan con frecuencia con Rodríguez Zapatero, entiendo que será por algo.
 
Si decimos que la crisis la paguen los culpables, eso implica:
 
1.- Que dimita Rodríguez Zapatero por negarla cuando era evidente, que vuelva a dimitir por volver a la consigna de "hay que decir que está superada para crear credibilidad": lo que hay que hacer es superarla y no crear más agujero.
 
2.- Que dimita su Gobierno en pleno por dedicarse a marear la perdiz en vez de resolver la crisis: ¿qué ayuda a la crisis la rebaja del aborto en Andalucía, la ley del aborto, la imposición de la corrupta ideología de género, la imposición de los corruptores contenidos de la EpC socialista, su campaña para obstaculizar la justicia ante el triste caso del juicio al Dios Garzón?
 
3.- Que dimitan los responsables de Bancos y Cajas que han vendido basura a sabiendas.
 
4.- Que hagan un público acto de contrición público todos los especuladores inmobiliarios, porque han sido tantos los "listos" que no había tanto para el reparto.
 
 
5.- Que cambien de conducta los abortistas que nos han despojado del relevo generacional con más de UN MILLÓN de muertos
 
Porque ahora los que estamos pagando la crisis somos:
 
Los empresarios que piden el crédito a los Bancos de un dinero que el Gobierno les ha dado para ello y se ha ido por el agujero de los bancos.
 
Los ciudadanos que han ido al paro porque han quebrado o han reestructurado sus empresas por falta de crédito, y eso que en el balance daban GANANCIAS.
 
Y los pardillos que se pasaron de listos y ahora tienen un inmovilizado aladrillado.
 
Amigos progresistas, sí quiero que paguen la crisis "los ricos", o mejor dicho, los que siguen viviendo muy bien con el manejo del dinero público, el poco que queda, porque acaba resultando que ricos, ricos, van a ser los sindicalistas que siguen recibiendo subvenciones para hablar de lo que quiera el gobierno.
 
frid

miércoles, abril 14

El peligro del Optimismo social

Leyendo a Messori en su libro "Por qué creo" me ha saltado una alarma cuando habla de dos modos de entender la debilidad humana: los de izquierdas son los optimistas, los que no creen en el pecado original y confían en que sólo progresando y eliminando la conciencia de culpa, mejorarán al ser humano. Pero ¿es cierto lo que afirma de que los de derechas son los pesimistas, que piensan que el pecado original ha dañado tanto al hombre que es incapaz de bien alguno y hay que aturdirlo con la ley?

Quizá esa afirmación sea una simplificación de dos tendencias humanas entre las que los católicos nos encontramos: la constatación de nuestra debilidad y la continua ayuda de Dios. Nosotros somos optimistas porque tenemos dos refranes constatados por la experiencia: "Dios no permite que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas", y "No hay pecado que Dios no pueda perdonar".

Pero cuando se es optimista pivotando todo en el propio esfuerzo nos encontramos con el voluntarismo de Pelagio. Si pensamos que el mal deriva de la "organización" nos encontramos con el buen salvaje de Voltaire (por cierto, los animales salvajes son fieras entre las que la ley es la "ley de la fuerza", su orden no tiene ni compasión ni cuidado del débil, sino todo lo contrario). Si pensamos que el mal deriva de la "mala organización" tendremos los distintos tipos de "progresismos", de construcción social buscando paraísos: el mal llamado paraíso proletario (con millones y millones de víctimas) y el paraíso del placer y de la salud actual con sus millones de víctimas entre niños no deseados en el seno de la madre, la eugenesia preventiva y la eutanasia liberadora. Un paraíso que se acaba irremediablemente para todos pasando de verdugo a víctima cuando los achaques empiecen a poseernos.

Pero también hay un optimismo de derechas, derivado de una visión liberal no corregida por la realidad: pensar que todo se arregla por las leyes del mercado, como si fuese el mercado un sistema moral que sustituya la maldad o la ambición humana. La avaricia como ley trae el abuso. Por eso, para que el mercado funcione, se requiere un sistema de leyes que fuerce a cumplir los compromisos derivados del contrato, así como para evitar los abusos que pueden surgir desde una posición de monopolio.

Los pesimistas tienen su precursor en Platón con la consideración del cuerpo como cárcel del alma como consecuencia de un pecado anterior. Los cátaros intentaron liberarnos de la corporeidad. Los maniqueos hicieron la guerra al Dios del mal acusando a la materia de todo lo caduco y corrupto, como si la soberbia y el orgullo fuesen pecados corporales. Lutero desesperado acabó rendido con su "crede fortiter et peca fortiter", o lo que es lo mismo "de perdidos al río". Y de ese pesimismo surgen otros totalitarismos, como el de Calvino, o el de la Ley islámica: en nombre de Dios intentamos instaurar el reino de los justos en la tierra (menos mal que el Islam impone un sistema muy sencillo de justicia, y de paso reduce a la mujer a la actitud de sierva del marido, con el silencio culpable del feminismo). Más modernos son esos sistemas que algunos dicen de "derechas" pero que su origen es el socialismo apellidado "nacional-socialismo" que a base de disciplina y "que nadie se cantee o piense lo contrario" hacen a todos desgraciados, o a los que mandan en carceleros.

En definitiva, esas tendencias simplificadoras generaron sistemas que se demostraron anti humanos y sociedades que no dieron el fruto que reclamaron.

Suena como luz la afirmación de Messori referida a los cristianos: el et, et... o bien el non, non. Libertad y responsabilidad; optimismo y realismo; confianza y poder de la ley; o bien ni tan espirituales que nos olvidemos la parte animal, ni tan materiales que nos olvidemos de la poesía.

Es más liberador saber que tenemos conciencia, que nos reprocha el mal que hacemos; que hay una falsilla para no errar. También libera ver cómo el ser humano real, el de carne y hueso, es barro y oro mezclado: capaz de heroísmos y vilezas. Pero lo que más libera es el tesoro que tenemos los católicos: el sacramento de la confesión, que en nombre de Dios perdona nuestros inevitables desvaríos.

Y, para los no cristianos, que sepan que ese tesoro implica un propósito real de mejora de vida: es un pedir perdón y cambiar... Sí, ahí está el cambio social, el que nos hace mejores uno a uno y, casi sin darnos cuenta... el campo está lleno de flores porque ha llegado la primavera.

Así cambiamos el mundo: cambiando nosotros, nuestros familiares, nuestros amigos, nuestros conocidos... y el círculo se va ensanchando.

frid

martes, abril 13

Claves de la corrupción

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Los ciudadanos parecen escandalizados por las abundantes tramas de corrupción política, las más grandes repartidas entre socialistas y populares.

Las setas en el bosque no salen si no hay micelio, si no hay trama. Un iceberg asoma sólo el 10% de su volumen en el agua del mar. Lo que se asoma a nuestros ojos es el fruto más descarado de un sistema que está corrupto.

¿Está corrupta la democracia? NO, no es ella el sistema que está corrupto, lo es el sistema de relativismo ético que unos llaman progresismo y otros sencillamente progreso.

Una sociedad sin valores, sin distinción ética en las conciencias de un bien o mal objetivo, ¿se frenará sólo por una ley punitiva?

Las leyes a los corruptos sólo les sirven de represa temporal. El agua va llenándola hasta rebosar o encontrar una fisura por la que pasar.

Probablemente estos casos, andaluz, catalán, mallorquín, etcétera se llevan a cabo por personas con los mismos principios que Roldán pero que aprendieron entonces cómo ocultar mejor sus trapacerías.

Son responsables de la corrupción los que se cargan la conciencia individual por negar que exista y porque piensan que el libertinaje es compatible con un ciudadano honesto en la cosa pública y en los negocios. El libertinaje es el micelio, la corrupción es el hongo que se asoma.

Son responsables de la corrupción los indiferentes ante las prácticas que atentan contra la vida humana. La brecha abierta ¿qué se va a respetar si no se respeta al más inocente de los seres humanos?

Es tan responsable el político que acepta como el empresario que ofrece; el suministrador que tienta como el administrador que se lleva su comisión en dinero negro; el que se va de un bar haciendo un "sinpa" y el que vende un producto defectuoso porque a visto en su cliente cara de tonto.

El cambio no es del sistema, sino de la calidad de los que le usan. No hay buen coche para un mal piloto, si bien un buen piloto puede hacer mucho con un coche normalito, pero no milagros. El vehículo: la democracia, es un producto de calidad, de gran calidad, que no puede manosearse y desprestigiar porque los ciudadanos llevemos muchos años dejando en manos de incompetentes el gobierno porque nos dedicamos a ganar dinero o a vivir.

El cambio personal es importante, el regenerar las asociaciones también, el buscar el modo de evitar que los incompetentes copen la cúpula de los partidos es labor sus militantes, el no votar a los incompetentes a veces es imposible: no hay otros.

Es claro que la crisis económica ha mostrado la crisis moral que había detrás de los especuladores, detrás, cuando el aceite del dinero no va tan fluido va y canta el gallo. Y ¡¡¡bien que cantó!!!

Pues que siga cantando.

Al menos el cambio se hará desde la Judicatura, pero, ojo, que reparta con equidad y a TODOS, no vaya a ser que purguen al que tiene el sarampión y dejen sin purgar al que porta la varicela.

Y que Dios reparta suerte.

Los jueces... a trabajar.

frid

Aído contra Blanca Nieves



La bruja Aído quiere hacer desaparecer a Blanca Nieves,
¿será que es más bella que ella?

miércoles, abril 7

La felicidad real y la felicidad soñada

 
 
Para hacer feliz al hombre es conveniente observarle y analizar lo que realmente le hace feliz. Hay que contemplar la vida real.
 
 
Los padres se pasan toda la vida contemplando, con cariño, a sus hijos, viendo cómo se desenvuelven y observando lo que hacen bien, hacen mal, les hace felices o desgraciados. Y, de esa observación debe surgir la particular vida familiar. Muchos conflictos entre padres e hijos derivan de querer imponer los gustos de los padres a los hijos o hacer que los padres asimilen modos de ser que no les van a ir bien a los hijos en el futuro. La educación tiene como premio, después del combate, la mejora del hijo y su preparación para la vida.
 
Los ideólogos han obrado normalmente al revés. Parece que han diseñado sus mundos en el laboratorio obscuro de un fotógrafo. Han sido y son, ciertamente originales, novedosos, a veces tan originales que ellos han sido los primeros en caer en la cuenta de qué nos conviene a los simples mortales. Han construido casas de muñecas, nos han puesto dentro de ellas y, siempre, han fracasado generando infelicidad y, a veces con demasiada frecuencia, han sembrado el mundo de cadáveres.
 
Los políticos se han apuntado a la novedad, no a la experiencia. Y por eso han seguido la estela prestigiosa de la ideología de moda. Han ensayado revoluciones desde el siglo XIX, sistemas fuertes y sólidos que, con su fracaso, han mostrado la falsedad de las ideologías.
 
Es curioso que Jesucristo enseñase con parábolas. Su doctrina atraía mostrando la vida real ante sus oyentes. La sabiduría antigua y, también divina, saca de la realidad consecuencias prácticas y acertadas, una de ellas el cuidado amoroso de Dios con los hombres: "Podría una madre olvidar el fruto de sus entrañas, Yo no lo haré". Una frase de gran actualidad en el siglo del aborto.
 
La vida real del hombre muestra que es feliz en compañía, que una de sus grandes satisfacciones es ver a sus hijos mejorados, y su dicha final es verse rodeado del cariño de sus nietos.
 
Si los políticos observasen la vida real, deberían legislar para y con las familias. El Estado, en vez de tener celos de los privilegios del núcleo familiar debería ser el celoso protector de su estabilidad.
 
No siempre la vida en familia es feliz, pero se es más feliz en ella y es en ella o con Dios donde se llevan mejor los malos momentos.
 
 
Ciertamente creer en Dios es un consuelo, hace muy felices a muchos. Y, si los políticos observasen la vida real, deberían tentarse la ropa antes de querer erradicarlo de la vida pública, social, educativa y familiar.
 
El que cree en Dios puede pasar angustias, momentos malos, pero sabe que encuentra en Dios su consuelo. Cristo dijo: "venid a mí todos los que  andáis agobiados y angustiados". Y eso se comprueba día a día en las múltiples iniciativas que los católicos y la Iglesia Católica desarrollan para atender a los más desamparados de todos los hombres e, incluso, a aquellos que no habrían nacido porque la solución para ellos desde el Estado era la fácil de "erradicar el problema".
 
 
Si los políticos observasen la realidad, en vez de atacar a instituciones como la Iglesia Católica que proporciona incluso tantos consuelos humanos, la respetarían y mirarían con agradecimiento.
 
Nuestros políticos son como ciegos que guían a ciegos, no quieren ver la felicidad delante de sus ojos y quieren que seamos felices buscando alternativas a la familia, a Dios y a la Religión. Si ciertamente observasen la realidad estarían felices comprobando que esas instituciones, a pesar de ellos, gozan de buena salud y que Dios sigue llegando a los corazones de los hombres sembrando en ellos su consuelo.
 
frid
 
 

martes, abril 6

Ineludibles confrontaciones



La Historia nunca ha sido pacífica, incluso en tiempos de la Pax Augusta, donde los dioses de la guerra pensaban que se daban un respiro mientras la ley romana ejercía su dominio en un sistema de esclavitud.



La paz es un privilegio de los hombres de buena voluntad, pero esa paz sólo está en su interior. Con demasiada frecuencia los justos padecen persecución por serlo. Hoy vemos cómo se ensañan los poderes mundanos contra Benedicto XVI por defender el derecho de todos los hombres a vivir, intentando mancharle con la inmundicia de unos pocos que deberían hacer examen y pensar "si están libres de pecado" para arrojar la primera piedra.

Cristo, pacífico como nunca un hombre ha sido, negándose a ser defendido por el impulsivo Pedro o las legiones de ángeles, murió en la Cruz en un proceso ante el pacífico Pilatos que quería vivir sin sobresaltos. La Paz de la conciencia fue sacrificada por la paz de la comodidad.

Vittorio Messori en el libro entrevista "¿Por qué creo?" le comenta a Andrea Tornelli que una cosa es el ideal de la familia cristiana y otra la realidad. El modelo de familia feliz y que reza unida es un referente. La familia real, incluso la que acaba siendo un modelo de fidelidad para los hijos, familiares y amigos, está llena de enfrentamientos con la cuenta de resultados de fin de mes, con la lucha para bañar a los niños pequeños, los pequeños y grandes arreglos, los cambiantes estados de ánimo, y las mil y una crisis de la existencia humana. Ante esa realidad tengo un inteligente hermano que todos los años reserva una semana para estar a solas con su mujer dejando los niños al cuidado de los abuelos. Sólo una semana... para retejar el edificio.

Ciertamente no aspiro a la paz en la tierra, al menos no aspiro a esa paz que predican los progresistas, ya que no es otra cosa que la paz del cementerio o del encefalograma plano. Hay un magnífico blog que se titula "Atrévete a pensar". Si uno se atreve a pensar ya está combatiendo. Además la vida es y será lucha... contra el exceso de trabajo, la falta de orden, el impertinente despertador, el aguantar con una sonrisa al inoportuno, el evitar uno mismo ser ese inoportuno. O hay guerra o hay apatía... o se es un cadáver viviente.

San Pablo decía referido al Reino de los Cielos: "violenti rapiunt" y es así. Hay que hacerse violencia para no dejarse arrastrar por la aromatizada senda de la sensualidad, del culto al cuerpo y del convertir mi apetito en ley.

No habrá paz en el mundo mientras intente acallar la voz de Dios en las conciencias, porque esa voz clama siempre por la Justicia. Podrán dejar de sentir remordimientos, pero los frutos son bien visibles ya hoy: el megagenocidio del aborto, la implantación del suicidio asistido, la tolerancia ante el asesinato por compasión, el silencio ante los genocidios de cristianos en países de mayoría islámica. En definitiva, sin Dios y sin conciencia, el reino del hombre desencarnado es el de la Cultura de la muerte.

Hoy la defensa de la vida en todos los momentos de su existencia, la valoración de la dignidad de toda vida humana, la protección de la conciencia de nuestros infantes es actuar a la contra de los Poderes Públicos. Hoy hay una ineludible confrontación, si bien ejercida desde el diálogo y la acción verdaderamente pacífica del uso de las armas de la razón: la exposición fundada de nuestras ideas, la movilización ciudadana y la acción civil. Y, dentro de la acción civil, en lo que permitan las leyes, llegar incluso a exigir responsabilidad penal a los que legislan y aplican leyes criminales y corruptoras, porque realmente el asesinato de los niños en el seno materno y el violentar la conciencia de nuestros menores propagando conductas deshonestas es, sencillamente, un delito contra el hombre y su dignidad.

Ya habrá momentos de descanso cuando, al final de la vida, nos digan eso de "descanse en paz", porque mientras tanto la confrontación es sencillamente "legítima defensa"

frid

sábado, abril 3

Mis procesiones

Zaragoza ya es tambor, recia en su fe y en su vida. Muestra cómo eso de estar siempre que se pueda en la calle, si además hay una magnífica escusa, ahí está o tocando el tambor, o llevando el paso o, como yo, simplemente viendo y rezando por dentro.
 
Que este año el tiempo ha acompañado es una realidad, que el fervor popular ha ido en "increscendo" es otra. Y eso que algunos nos están haciendo más difícil eso de ser católicos... o quizá por eso.
 
De hecho estos días he sentido  la necesidad de acompañar a distintas cofradías por su paso por la ciudad de Zaragoza, en especial las que se acercaron a mi calle, a la calle San Jorge. Por ejemplo, al asistir al Vía Crucis de a Cofradía de las Siete Palabras el lunes, que salió de la Iglesia de San Gil, pude ver bastantes de mis amigos o conocidos esperando la salida de la procesión; eso ha sido una constante. Muchas veces son los padres los que iban de "aguadores" para atender a los hijos de mis amigos que estaban bajo el capirote. Al preguntarles donde estaban sus hijos me señalaban el segundo, tercer y cuarto capirote asombrados de que no lo viese como evidente. "Se les nota", sí les notan ellos con los ojos del cariño y de la contemplación diaria, pero yo soy un profano ante los hijos de otro.
 
 
El Jueves y Viernes Santo disfruté de los Oficios, bien es cierto que conmemoramos la Pasión del Señor, pero una Liturgia cuidada y un templo abarrotado y lleno de piedad da alegría y consuelo al alma. De todos modos juego con ventaja, en la Iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz se cuida mucho la liturgia y, además, van muchos de mis amigos, con lo que es, para mí, estar en familia.
 
 
Después el viernes, ya adelantado el día, los Monumentos con el Santísimo estaban muy acompañados. Mi recorrido, sin un objetivo fijo fue ir parando por los que pasaba y he notado que han mejorado en calidad en estos años, eliminando mucha de esa parafernalia modernista que no lleva a la piedad, si bien todavía hay "esculturas o símbolos que no sé bien si son para muy inteligentes o para muy ignorantes". Impresionó ver los "Pasos" en espera en San Felipe y en los Escolapios. No llegué a tiempo a Santa Isabel pues estaba saliendo la Procesión de las Siete Palabras. Y fui a un Vía Crucis casi familiar, el de la Iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz, ahí pude "llevar" la cruz, ser un mini-cireneo ya que sólo estuve llevando un palo y en relevos. Pero bien sentí ahí que Dios es un magnífico pagador y le pedí por nuestra Zaragoza y para que nuestra fe siga fuerte y recia.
 
 
Después aún pude ir al Pilar, sin manto, donde se agolpaba "toda Zaragoza" para consolar a la Virgen ante la Pasión y Muerte de su Hijo.
 
Ya al fin, desde el Coso, vi pasar la Procesión del Santo Entierro, hasta que apareció nuestro querido Arzobispo y ya no me quedé a ver a los políticos procesionales, aunque es de agradecer que hagan algo de penitencia por el mal que nos dan.
 
Magnífico tiempo, muchos cofrades, cada día más y un sueño: que vayamos mejorando la calidad de nuestros pasos. Y una sugerencia: el nombre a la procesión del Sábado Santo: "La Soledad".
 
frid

jueves, abril 1

Un vía crucis muy particular

 
 
Todos los años es costumbre ya, que el Papa encargue a una persona de reconocido prestigio el Vía Crucis que se leerá en el Coliseo Romano, lugar de gran importancia para la Iglesia por la multitud de mártires que regaron el arena con su sangre.
 
Normalmente el Vía Crucis es una representación piadosa, llena de emoción, donde nos imaginamos las escenas que nos precedieron y que se rememoran de Cristo camino del calvario. Y, normalmente el cielo acompaña con sus lágrimas a la comitiva que se resguarda en coloridos paraguas.
 
La noche llega, las velas se encienden y en esa obscuridad acogedora, las tinieblas no tienen cabida. La Luz de Cristo resplandece por encima de cualquier intento de ocultamiento.
 
 
Un año vimos a Juan Pablo II cansado, llevando el peso de la cruz con una enfermedad que acabó en pocos días con su vida terrena un dos de abril de 2005. Esa vez casi palpamos cómo no hacía falta texto para vivir el Vía Crucis. El mismo Papa era la encarnación de Cristo sufriente. Nos emocionamos y sentimos todos la cercanía del Padre que acogió su sufrimiento que no ha sido en vano.
 
A Juan Pablo II le sustituyó el Espíritu Santo por un Papa anciano, sí, anciano pero vigoroso, Benedicto XVI. Y a ese anciano no le tuvieron en cuenta las canas sino que, enseguida intentaron desacreditarle, sacar de contexto sus palabras, intentar generar conflictos con musulmanes por hablar de un Dios Amor, con judíos por reconocer a Pío XII y su realidad protectora de judíos en Roma, con la ciencia al reconocer que el azote del SIDA no se arregla con profilácticos sino con continencia y fidelidad matrimonial, y -últimamente- echándole encima toda la miseria de los cristianos que, con lupa, algunos han encontrado.
 
 
Hoy el Vía Crucis se siente también en vivo, sin crucifijo. Ya que viendo las injurias, los salivazos, los azotes en letra escrita que le dedican al Santo Padre, le veo como un crucificado por la purificación y redención de todos, en especial del pueblo cristiano.
 
El Vía Crucis del Coliseo no necesita literatura, basta meditar en silencio todos los ataques que han dedicado al Vicario de Cristo desde el inicio de su pontificado para ver a Cristo otra vez crucificado.
 
frid

sábado, marzo 27

Amor a la Iglesia y denuncia de la difamación orquestada contra Benedicto XVI

Nuestro digital, Aragón Liberal, no es un digital religioso, pero en él se admira la maravillosa tradición de la Iglesia en servicio de la humanidad. De ahí que esté dolido y muy dolido por la burda campaña para desprestigiar al Papa y a la Iglesia que sólo se justifica por la maldad de los que están enfrente. No hay buena voluntad, no hay afán de conocer la verdad ni de atender a los damnificados. Es sencillamente el gran combate entre dos concepciones de la vida: el materialismo progresista, o la cultura de la muerte... contra el humanismo cristiano o la cultura de la vida.

La Iglesia, como institución divina, está dando maravillosos frutos de santidad, con ejemplos de trabajo escondido y abnegado. Hay innumerables iniciativas dedicadas al cuidado de los que nadie quiere, de los enfermos del SIDA, a procurar que vivan los que nadie quiere, a los niños en el seno de su madre, a la educación de los más ignorantes, a la atención de los más necesitados. Pero eso está unido con que está compuesta de seres humanos con virtudes, defectos, vicios y pecados. Santos y pecadores, eso somos los cristianos. Para eso Cristo nos dio un medio: la confesión de los pecados que exige contrición y arrepentimiento.

Si analizamos la acción de los que atacan a la Iglesia, veremos con frecuencia vidas desarregladas, odios inconfesables, mentiras burdas y manipulaciones clamorosas. Pero tienen poder y una rabia contenida. Su "progresismo" no es compatible con una institución que sostiene y fortalece la familia, la fidelidad, que defiende la continencia de los apetitos, el amor a la vida en todos sus estadios, el perdón de las ofensas, el amor incluso a los enemigos.



La fortaleza de los cristianos es tomada como debilidad. Sus enemigos los matan en países donde son minoría ante el silencio de los calumniadores del cristianismo. Y saben que meterse con Cristo y con sus Vicarios les resulta fácil... encontrarán amor y perdón. Y siguen destilando bilis maloliente. Pero ¿saben que se meten con el Vicario de Dios?

Hoy en día los progesistas, los difamadores de la Iglesia, han hecho "cultura" el sexo seguro, y algunos más progresistas piden rebajar la edad para el consentimiento sexual no penado por la ley. Ellos son los que miran con lupa la actuación de los que se dicen cristianos para mostrar hasta la exageración los delitos que comenten. Un porcentaje del 0.04% en Alemania muestra que hay intencionalidad. La Iglesia no mira a otra parte, toma medidas, acepta dimisiones, investiga y aplica la legislación canónica, pide perdón por las acciones de sus miembros y se va purificando.

Eso es lo bueno que tiene la crítica a la Iglesia, la persecución intencionada a su cabeza: nos purifica, nos hace mejores, nos hace compartir la Cruz de Cristo y más en estos momentos próximos a la Semana Santa.

Pasarán unos meses, la campaña conseguirá que la Iglesia brille con más resplandor y se posarán los ojos sobre los difamadores.

Y ¿qué veremos en ellos? Abortorios financiados con dinero público y fomentados como salida única a los embarazos, venta del sexo fácil a los ¡niños! y adolescentes, fomento del uso contra natura del sexo, aplicación del asesinato asistido a sus ancianos, eso sí... rebautizados por sus dirigentes bajo el nombre de "progreso". Sus frutos: tristeza, la desesperación y la muerte.

Pasamos momentos duros, los medios afines a los creadores de la cultura de la muerte presionan para crear una fuerte hostilidad contra el Papa y los católicos. Y ante eso no podemos callar. Porque amamos la libertad avisamos que denunciaremos como maliciosa esa persecución y estaremos siempre del lado del perseguido.

frid

martes, marzo 23

Eutanasia, médicos bajo sospecha

 
Alguno podría pensar que la Ley andaluza de "muerte digna" es un gran avance social, pero ¿acaso antes no era digna? Eso hace sospechar que en el término de "muerte digna" hay un intento de manipulación del sentido de las palabras y un forzar una vez más al diccionario de la Lengua Española. Y, me temo que detrás se encuentra el "suicidio asistido" ante la falta de calidad de una vida que termina o resulta molesta.
 
 
María Dolores Espejo, presidenta de la Fundación Bioética, afirma que "lo peor de la mal llamada ley andaluza de muerte digna, es que no tiene ningún sentido" (1); lo que sería verdad si estuviésemos hablando con los significados normales de las palabras. Y eso cae bajo sospecha ante el énfasis en negar la objeción de conciencia de los médicos y la imposición de un comité bioético externo, probablemente de alto componente político.
 
Algunos jóvenes pueden pensar que "no va esto con ellos", rebosando salud por todos los poros de su cuerpo no piensan que estas leyes que regulan la eutanasia puedan afectarles. Y, con esa cultura dominante de confundir pensamiento con sentimiento, llegan a desentenderse del enfermo porque ha vivido mucho, porque así puede descansar de su sufrimiento, porque ya ha incordiado bastante el abuelo.
 
Expertos en enfermos terminales afirman que cuando "piden morir" lo que están haciendo es llamar la atención a médicos y familiares para ser atendidos. Cuando se les alivia el dolor, se les escucha en sus angustias, se les acompaña en su soledad, dejan de pedir morir, porque en el fondo lo que quieren es no sufrir, sentirse acompañados y captar el sentido del dolor.
 
Donde la eutanasia, o mejor dicho, el suicidio asistido es ley, los abusos son una constante: los médicos cambian esencialmente su papel, dejan de ser los "luchadores para la vida" y se convierten en "administradores de la vida". Y con esa opción pueden enmascarar fácilmente un error médico, resolver las incomodidades que causa un enfermo, complacer el egoísmo de los familiares, o -lo que es más grave- ahorrar en las arcas de la Sanidad Pública y paliar déficit sanitarios.
 
En esos países y, con estas leyes que abren la puerta al suicidio asistido, se ha pasado al asesinato por compasión y se ha generado una gran desconfianza de los enfermos terminales y de los ancianos con los médicos.
 
Ingresar en un hospital en el que se practique la sedación al estilo Doctor Montes, haría temblar a toda persona consciente de ello, podría pensar y no sin razón "me llevan al matadero", "me aparcarán en boxes, sedado y de ahí a la vida eterna".
 
 
Por eso, cuando al Doctor Montes se le denomina el héroe de la sedación, cuando IU ante la ley andaluza de la muerte digna "exige al gobierno de Rodríguez Zapatero" que sea valiente y legisle sobre el suicidio asistido, es preocupante el empeño andaluz por garantizar la muerte digna. Ya la "cultura" socialista ha ido sembrando frases que muestran a las claras lo que es el empeñarse en la cultura de la muerte: el pre-embrión para matar seres humanos, el ser vivo pero no humano, la protección del niño no nacido a través de la ley Aído, nos hacen sospechar que no pretenden dignificar la muerte sino amparar a sus "sedadores de oro", más aún cuando en la ley andaluza queda muy ambigua esa práctica, indefinido lo que es un enfermo terminal y confuso lo que es ensañamiento terapéutico.
 

lunes, marzo 22

La reforma de Obama salvada por una promesa

 
 
 
Con la enmienda Stupak-Pitts, los mismos demócratas eran la llave para la reforma Obama de la Sanidad americana. Después vino Scott Brown y les arrebató un escaño en el Senado por el estado de Massachusetts perdiendo la mayoría de bloqueo en el Senado.
 
Así las cosas era difícil salvo pacto, poner de acuerdo votación favorable en el Congreso y en el Senado y Obama veía peligrar su reforma. Pero él ha querido mostrar que tiene talante y capacidad de consensos. Si bien en la acción exterior el Premio Nobel de la paz sigue enviando tropas para pacificar el mundo, en el tema de la cobertura sanitaria, el nudo gordiano era el aborto y la objeción de conciencia.
 
Obama ha salvado su ley por medio de una Promesa, un decreto presidencial por el que se ofrecen garantías de que no se utilizarán fondos federales para financiar el aborto y de que las leyes federales sobre la objeción seguirán vigentes.
 
En Estados Unidos un mentiroso no aguanta como presidente, así lo sufrió en sus carnes Nixon y el amigo de la becaria. Y por eso, entiendo que para Stupak y otros cuantos demócratas, la promesa es suficiente y le han apoyado.
 
Hoy con 219 votos a favor  frente a 212 en contra se ha aprobado la Reforma Sanitaria de Obama.
 
Esa ley permite dar cobertura sanitaria a los americanos que carecen de algún tipo de prestación social. La misma Iglesia Católica y pastores de otras religiones habían pedido una reforma sanitaria para hacer una atención adecuada y asequible a todos. Y, según encuestas de 2007, el 15,3% de los americanos según la Oficina de Censo no tenía ninguna asistencia y son más de 46 millones de personas.
 
Por ahora los americanos han dado luz verde a la Reforma Obama, con la promesa de no invertir un dolar federal para la práctica de abortos. Sus aliados pro vida satisfechos y los de la cultura de la muerte defraudados.
 
Pero Estados Unidos muestra una vez más que el movimiento pro vida es cada vez más fuerte y puede cambiar la tendencia del mega-genocidio del siglo XXI, el de los niños en el seno materno
 
frid
 

Poder y virtud ¿Crisis de valores sólo en España?

 
Un gran amigo  me felicitó por el artículo Política, poder y virtud que escribí en el digital, pero añadió una coletilla que me preocupó: "que el artículo era interesante, pero que abordaba sólo el caso español".
 
Ciertamente al final del artículo muestro dos ejemplos que hacen referencia a España, pero mi interés era ser generalista, porque entendía que el problema es un problema planetario aunque suframos su virulenta expresión en nuestra tierra. Ya se ve que no fui suficientemente claro.
 
¿Qué proyecto internacional intenta modelar la sociedad a un nuevo paradigma? El progresismo. Y ¿qué es el progresismo? una extraña mezcla entre ideología de género, exaltación de lo homosexual, cultura de la muerte, omnipotencia para definir el bien o el mal desde las sedes parlamentarias, educación de la infancia en esos contravalores, tolerancia con el Islam e intolerancia con el cristianismo, ataques sistemáticos a lo católico y asignación de todo el mal del mundo a la creencia en Dios.
 
 
¿Es el progresismo un intento virtuoso? ¿es algo inocente? ¿realmente les interesa el bien de las personas sobre las que inciden?
 
Si consideramos sus frutos, no es así: familias sin padre o sin madre, hijos con varios padres, abuelos abandonados a su suerte en residencias de ancianos, geriátricos donde no hay punto de retorno porque se tolera la eutanasia como una práctica médica más, aumento del contagio del SIDA, violencia doméstica, alcohol, fracaso escolar. Esos frutos son frutos malos, y "por sus frutos los conoceréis". No nos hacen felices sino lo contrario.
 
Y si consideramos sus montajes, sus Institutos, sus Fundaciones, sus mensajes, tampoco podemos asegurar que les interesa la felicidad del hombre individual, o al menos la felicidad de los hombres que no pertenecemos a su grupo de iluminados: No protestan nunca cuando asesinan a católicos en países intolerantes (y no son pocos los católicos que cada año mueren en manos de los radicales), definen al hombre como la peor plaga del planeta, dicen que sobramos, nos equiparan a nuestros órganos de placer y nos definen como mera materia "pensante" de un modo muy particular: son las neuronas las que se auto organizan casi de modo milagroso.
 
Es claro que esas personas no tienen nuestro mismo concepto de virtud, pues para ellos es "un modo con el que pacificar a la ciudadanía" mientras les inculcan esas venenosas ideas de las que hablo.
 
¿España laboratorio progresista? Hasta ahí llego en nuestra peculiaridad, pero no tanto como para poder afirmar que es algo exclusivo y particular nuestro.
 
Así pues, aunque escribamos en Aragón, en un digital local, mi llamada es UNIVERSAL, y el problema también lo es.
 
La ingeniería social de la "cultura de la muerte", así llamada por Juan Pablo II desmontando el mito progresista, es realmente un peligro mundial que, además, cuenta con mecanismos de control técnicos que no pudieron soñar los que pusieron, en su tiempo, en marcha los modelos nacional-socialista y comunista.
 
 
Supongo que eso implica una siembra adecuada de un humanismo alternativo, más humano, mejor expresado, atrayente, alegre... que se muestra sobre todo cuando se ve convivir un grupo de familias sanas, como abundan entre los que procuran vivir su fe cristiana. Y esa tarea es una tarea MUNDIAL.
 
frid

miércoles, marzo 17

Política, poder y virtud

 
 
La virtud arrojada fuera de la arena política
 
Hubo un tiempo en el que la ley del más fuerte no era discutible. Los Imperios se sustituían unos a otros, incluso en la Grecia clásica "hombre" realmente era el griego, los demás eran legítimo objeto de conquista.
 
Cesar llegó a ser Emperador utilizando la propaganda y el engaño, además de una estrategia brillante como militar invicto.
 
Vino una época en la que los gobernantes se dejaron impregnar del espíritu cristiano, y construyeron sistemas políticos con defectos, pero en los que la justificación, al menos teórica, era el Bien de los súbditos y el recto orden de la Justicia.
 
Pero llegó el Renacimiento, la época en la que el hombre redescubrió al HOMBRE e intentó reconstruirse desde la mirada a la sociedad previa al cristianismo. Italia se deslumbró en su antiguo Imperio y le rodeó de un aura en la que le perdonó de sus múltiples excesos.
 
No recapacitaron sobre que Roma era una sociedad que basaba su economía en la esclavitud, el dominio sobre los demás pueblos y la guerra como sistema de peculiar comercio exterior.
 
 
Maquiavelo redefinió el arte de la política y en "El Príncipe" despojó al gobernante del traje de la virtud moral para revestirlo con la virtud política, siendo esta última todo lo que conviene para mantenerse y ampliar el poder personal.
 
Se sustituyó el bien común por la conveniencia del gobernante y, desde entonces, la senda de la política no sólo ha sido distinta a la de la moral sino que se ha ido alejando más y más de los presupuestos morales.
 
 
Las virtudes clásicas se convirtieron en una rémora del Poder. La razón del Estado justificó acciones que, individualmente, estaban incluidas en el código penal. Y llegó Nietche que definió la moral de esclavos y la del superhombre, un pensamiento que ya estaba latente en la exaltación de Napoleón o en "Crimen y Castigo" de Dostoyeski.
 
Del individuo se pasó al grupo social, del grupo al Partido y, del Partido al Estado. Y se crearon sistemas amorales basados en el dominio de unas personas sobre otras, de unos pueblos sobre otros, y generaron las aberraciones comunista y el nazismo. Sus crueldades se hicieron manifiestas, pero los constructores de nuevos órdenes mundiales no retornaron a basar la ética del político en la moral y en las virtudes clásicas.
 
Hoy el bien, redefinido desde la esfera política, es el que decide la "mente colectiva" a través del Parlamento. Y esa "mente colectiva" establece los cauces de poder para implementar sus nuevas sociedades de diseño.
 
El político es, muchas veces, sólo el timonel de tamaño desatino.
 
Necesidad de un nuevo humanismo
 
La experiencia de la vida política en pleno siglo XXI demuestra lo complicado que se tiene, en Occidente, acceder a cargos importantes si se mantienen sólidos principios morales. Ya van dos Comisarios europeos frustrados por tener ideas claras sobre la familia o sobre la vida.
 
El sentir social califica de fundamentalista o retrógrado al que defiende ideas que no son políticamente correctas y, muchas veces, son las ideas que se elaboran desde un correcto razonamiento. Parece que es igualmente válido un matrimonio estable que una situación que deriva en divorcio, el dejar nacer al niño en el seno materno que el matarlo, sentir los atractivos naturales ante la persona del otro sexo y construir una familia que una unión entre dos iguales. Y algo nos dice que el recto orden social debe primar el recto orden familiar y natural del ser humano.
 
Debe existir una clave para que la política se reencuentre con la ética, y, además, que sea una política triunfadora, de vencedores. Y eso sólo será posible si el hombre vuelve a armonizar voluntad y razón, poder y virtud, proyecto social y bien común.
 
Los ciudadanos de Florencia se quejaban a Maquiavelo porque con sus escritos había dado armas al tirano. Él les respondía que también les había dotado de armas para derrocarlo. Pero, en ambos casos, podrían ser modos salvajes de obrar: violencia frente a violencia, tiranía personal frente a la tiranía de las masas.
 
Hay un engaño detrás de la ética del poder, un engaño que esclaviza a una multitud, que es preciso desenmascarar.
 
 
Cuando el poder lo ejerció un individuo, el Tirano pasó a denominarse Führer y esclavizó pueblos para subyugarlos a un nuevo Esparta más cruel y sangriento. Cuando el poder cayó en el Partido la esclavitud también se impuso y todavía mantiene Campos de Concentración que denomina "cárceles políticas". Y ¿qué pasará cuando el poder tiránico caiga en el Parlamento?
 
Los parlamentos democráticos todavía disponen de mecanismos de relevo.  Pueden echar marcha atrás de leyes inicuas como la del aborto, pero para ello es preciso un cambio tanto de los dirigentes como del sentir popular.
 
 
No podemos engañarnos pensando que la imposición del aborto es obra de unos pocos degenerados. Más de un millón de abortos en un país de cuarenta millones de habitantes como es España, muestran que la sociedad, aunque democrática, está muy enferma y es incapaz de regirse por el bien sin que se haya producido un cambio en las conciencias.
 
Individualmente el bien y la virtud han sido sustituidos por el placer y la conveniencia.
 
Sólo iluminando las conciencias, mostrando la luz de la verdad, puede detenerse ese proceso descompositivo.
 
La Conferencia Episcopal española lleva ya dos campañas intentando despertar nuestra conciencia, la última "Es mi vida, ¡está en tus manos!" Y no es en absoluto una campaña religiosa, pero ¿qué otra institución está peleando por cambiar el paradigma social?
 
Necesitamos un nuevo humanismo aceptado mayoritariamente para poder cambiar un sistema que, al menos teóricamente, tiene mecanismos para ello.
 
Hay mecanismos para el cambio.
 
Mientras la sociedad no se imponga la restricción de libertad que derive en una nueva tiranía de Partido, puede cambiar con el ejercicio del sistema democrático.
 
El otro día el Instituto de Política Familiar exigió a Rajoy un compromiso para, si llega a gobernar España, derogar la inicua "Ley del aborto", días antes yo mismo señalaba que era preciso exigir a los políticos claridad sobre los temas clave y no regalarles el voto a la ligera.
 
 
Además hay grupos, como el "no llamemos aborto al asesinato" del que formo parte en facebook, que pretenden llamar a las cosas por su nombre. La verdad en el decir facilitará la verdad en el pensar y en el obrar.
 
Saber que al practicar un aborto o facilitarlo se está matando a un ser humano es un revulsivo para no hacerlo. Los eufemismos engañan y enturbian las conciencias. ¡Benditos remordimientos del que no se miente a sí mismo cuando obra el mal!
 
Si al político que miente se le castiga socialmente con el ostracismo, si al que llama "progreso" a lo que es una práctica aberrante se le define como tal, estamos facilitando el cambio.
 
Entiendo que la política real sea la del poder cuando la mayoría de los hombres se mueven sin criterios morales, pues ellos mismos se despojan de la razón práctica; pero también espero que si la mayoría comienza a moverse por criterios morales, no gusten de elegir para que les representen a aquellos que, por inmorales, no dejarían entrar en su casa ni podrían de tutores de sus hijos.
 
 
El cambio así, es posible aunque nadie afirma que sea fácil.
 
frid
 

miércoles, marzo 10

La batalla del siglo XXI

Decía un gran amigo mío que los hombres, cuando les viene una idea a la cabeza, por peregrina que sea, la intentan experimentar aunque sean nefastas las consecuencias.

La curiosidad de los niños provoca incendios. La racionalidad de los adultos lleva a afirmar: "experimentos con gaseosa", pero aún así nos comportamos como niños.

Hoy Occidente ha tomado al vuelo una idea "progresismo" y, aunque hable de pensamiento débil, de imposibilidad de conocer la verdad o de relativismo ético, los sabios de este siglo se han propuesto implantar ese nuevo experimento, eso sí, de modo pacífico.

Su paz no es la de la posesión del bien, o el descanso merecido del guerrero después de la batalla, sino más bien un estado sin sobresaltos en el que puedan manipular a la humanidad de un modo tal como nunca se ha hecho hasta ahora.

Su paz es "la cocción a fuego lento".

La revolución es impresionante, con perfiles definidos e ideas claras, no débiles, si bien tan claras como erróneas, y con una infinita seguridad de que ni están dando ni darán la felicidad a ningún ser humano.

Sus ideas podrían ser:

Soledad a la que llaman "individualismo". Individuos sin familia, sin amor estable, sin código moral. Y al final robots con una pizca de inteligencia sumisos a la voluntad de la mayoría.

Hombre como voluntad soberana, una infinita soberbia que niega toda atadura, en especial con Dios. De criatura a creador de su propia identidad. Y, como hay tantas identidades creadoras como seres humanos, un parlamento impositor que decidirá la identidad de la mitad menos uno que discrepen de su proyecto. De la soledad, del individualismo y de la voluntad soberana se llega a la Dictadura Parlamentaria.

Felicidad como placer y salud. Abandonado Dios, abandonada la transcendencia, sólo es real lo tangible y material. Y así el fin del Estado no es el Bien común como un estadío en el que cada uno puede buscar la Verdad y el Bien, sino como un sistema encaminado a proporcionar el máximo placer mientras la vida se mantenga saludable. Mientras estás en el seno de la madre dependes de su voluntad para vivir, cuando enfermas o pierdes la salud tu vida "no es saludable" y, seguramente el Estado se encargará de eliminarte pues en tu soledad sólo de él serás dependiente.

Y bastan esas las tres ideas claras y distintas para entender el proyecto social del progresismo, y saber contra qué enemigo nos enfrentamos.

Por eso algunos estamos empeñados en subir de sopetón la temperatura de la cazuela, para que, al menos, así, de golpe, nos demos cuenta en qué estamos consintiendo al otorgar el mismo valor relativo a la muerte de un niño inocente en el seno materno que el mantenerle en vida; el destruir una familia con el divorcio que el intentar ayudarla a superar sus dificultades; el regirse por el placer del momento que el obrar pensando en las repercusiones sobre los otros de nuestros actos.

La batalla de nuestro tiempo está en entonar el "no da igual", el "no es lo mismo", el "no todo es igualmente válido". O en positivo: Sí a la vida, sí a la familia, sí a la libertad y sí al compromiso de nuestros actos. Y, por supuesto, sí a aceptarse como ser creado, y aspirar a los bienes eternos.

Y esta batalla está dejando ya millones de muertos: niños abortados por sus propias madres, enfermos ayudados a morir por sus propios familiares.

Por eso es tan urgente actuar y exigir a nuestros representantes claridad en sus ideas, no vaya a ser que estén en el bando contrario.

frid

lunes, marzo 8

Corridas de toros versus aborto

8.3.2010.

 


Por: Federico Rodríguez de Rivera /en Aragón Liberal

Los ecologistas defienden a los toros, van a recurrir la ley de Bien Cultural de Madrid, Valencia y Murcia. Esperemos que "por coherencia" también defiendan a los niños y recurran las leyes del Aborto de Rodríguez Zapatero y todos esos progresistas de la cultura de la muerte.

Los ecologistas se basan en datos de opinión, para decir que esa ley no corresponde al sentir de la población:

Según los datos del sondeo realizado por Gallup en los últimos años, el 72,1% de la población en España afirma no tener ningún interés por los espectáculos taurinos. Este desinterés lo demuestran sobre todo las mujeres, con un 78,5%, y las personas con edades comprendidas entre 15 y 24 años, 81,7%. Mientras que solo el 7,4% de los españoles siguen estando muy interesados en la injustamente llamada "Fiesta Nacional". Por el contrario, el 26,7% de las personas encuestadas afirman estar interesadas por las corridas de toros, de las cuales, el 19,3% afirma estar "algo" interesada frente al 7,4% que manifiesta interesarlo "mucho", en su mayoría hombres.

 
Desde el punto de vista de la evolución histórica, la encuesta continuada de Gallup permite reflejar que el interés por las corridas de toros mantiene la tendencia a la baja, ya que en 1993 el estudio reflejó un 38% de interés, en 1999 se situaba en el 32%, en el 2002 la afición era del 31% y actualmente se encuentra en el 26,7%.
 

Ciertamente la "Ley del aborto", su ampliación, no cuenta tampoco con el acuerdo de la mayoría española. La mayoría, alrrededor del 80% juzgaba que esa ley era innecesaria. Su finalidad más que facilitar el aborto es "hacer impunes" ante la ley las prácticas abortivas que se hacían contra los supuestos de la ley.

David del Fresno ha denunciado por activa y pasiva en este digital el "negocio del aborto", la IPPF es una entidad de índole internacional, con muchísimo dinero, que se dedica a fomentar la cultura de la muerte. Los datos sesgados de la evolución del cambio climático y su causa derivada de la actividad humana sólo está orientada a promover el control de la población matando a los niños en el seno materno.

Si Ecologistas en Acción sostienen que con sus datos, la ley que hace de la corrida de toros un Bien de Interés Cultural es "una patada a la democracia", qué será una ley asesina, sin consenso, por motivos económicos e ideológicos de una minoría que gobierna cada vez más ajenos a las necesidades de los españoles.

Un Gobierno de zombies, o de extraterrestres que nos lleva por el camino del caos económico prometiendo a los negocios abortistas una inmunidad que no se merecen en absoluto.

Y, nosotros ¿cómo reaccionamos?

frid

Ver también:

Un manifiesto para los maestros: Manifiesto para profesores: "En mi clase, vida Sí"

Un manifiesto de los militares para la democracia: Militares para la Democracia felicitan a Derecho a Vivir y a Hazteoir por su defensa de la vida y su capacidad de movilización.

La realidad de la ley del aborto y su implantación social: Gobierno de Rodríguez Zapatero y gobierno de Chávez: Coincidencias con la democracia chavista

 

lunes, febrero 15

La crisis golpea más a las familias desestructuradas

La crisis va poniendo rostros, sí, rostros de personas queridas que caen en el paro, de otros que no pueden hacer frente a la hipoteca, de nuevos pobres de "solemnidad", de esos que les da vergüenza pedir porque no lo han hecho nunca.

Esas personas son reales, viven con nosotros si no eres tú mismo lector uno de ellos.

Y, en esos rostros he visto de todo, familias, personas solas, y gentes que tuvieron una familia que ha quedado desecha.

Pero lo que realmente da pena es que no se de nadie cuenta que parte de esas familias desestructuradas, pasaron crisis que pudieron superar y, sin embargo, se comportaron de un modo exclusivamente sentimental confundiendo el amor por el "me gustas"; y ese amor se acabó a veces por esa secretaria o esa compañero de trabajo que era más comprensivo. En definitiva, una trivialización de la familia desde el modelo progresista degeneró en soledades.

Y esas personas que se movieron sólo por el mero sentimiento, son las que menos preparadas están para superar la crisis.

Si el amor se ha confundido por esa gozosa sensación de que el viento viene a favor, ahora no es así, es preciso remar en contra y es preciso que todos remen en la misma dirección.

La familia estable se curte en el sacrificio, en la superación de la contrariedad, en la entrega sin esperar nada a cambio. Y ahí pueden recalar temporalmente las personas que, dentro de la misma, pasan un mal momento.

Hoy un sueldo hace maravillas a pesar de lo escaso. Hay hijos que están echando una mano a los padres porque ya no llegan a fin de mes, porque el primero en caer en el plan de empleo ha sido al que menos recorrido laboral le queda. Hay padres que abren su casa a los hijos para que, al menos, no les falte de comer mientras buscan un trabajo que no encuentran.

Ciertamente los hijos aspiran a la independencia y los padres aspiran a no necesitar de sus hijos. Pero donde hay familia hay sistemas de gran delicadeza para que todos se sostengan entre sí y para comprobar que, al final, es una bendición la familia extensa y, cómo no, las familias numerosas.

La concepción progresista de familia ha demostrado su debilidad en estos tiempos de crisis. El interés, la búsqueda de "buenas sensaciones", del "cuerpo saludable", de "sentir el amor"... se demuestra una escuela de soledad.


Y el Estado muestra, en tiempo de crisis, por mucho que sea su esfuerzo, que es un sistema "sin alma". No es que no se quiera llegar, es que se llega a atender necesidades materiales numéricas, según unos criterios y durante un determinado tiempo de vigencia. Ninguna familia se contenta con llegar al 80% de la población, el Estado es feliz si llega al 90%. En la familia cada vida importa.

Ese 10% creciente son personas que seguirán cayendo hacia el subsidio o por debajo del mismo, mientras que un Gobierno podría considerar que "la tasa de pobreza" es aceptable.

Eso muestra que lo progresista, en familia, pasa factura; soledad, insolidaridad, infecundidad, frío social. Sí, acabarán dando de comer quizá a todos, pero llevando la escudilla y convirtiendo todo el país en un país de "refugiados".

frid

domingo, febrero 14

Pactos ¿con quién? ¿ahora? ¿volvemos a existir?




Cuando una empresa quiebra, si alguien pretende volverla a reflotar no vuelve a contratar a aquel que la hundió. Siendo eso así ¿No habría que quitar como gerente de esta empresa de todos, que es el Gobierno de España, a quien la preside?


Si hubiese pactos ¿no tendría que irse Rodríguez Zapatero?


Cuando un Partido Político tiene un modelo equivocado que ni siquiera sirve para repartir riqueza, cuando esquilma las reservas de una Nación y niega hasta que es demasiado tarde la realidad de la crisis, ¿él no queda descalificado para sacarnos de la crisis?


Pienso que el sistema socialista,distinto que un sistema político con sensibilidad social, basado en el reparto pero no en el incentivar la iniciativa no sirve ni siquiera para los momentos de bonanza. Son la cigarra en la fábula de la hormiga. Necesitan un viraje hacia el centro. Y su última deriva política ha sido la de a "utopía de una izquierda radical" y "revivir una sociedad anterior a la guerra civil con sus odios, filias y fobias". Ha dilapidado en intentar encizañar la realidad española, en aumentar la grieta separatista en muchas autonomías y en descomponer la autoridad y el sentido patriótico.


Por eso ¿pactos con un Partido gobernado por radicales iluminados?


Sería preciso que el equipo de populistas que hoy controlan el Partido Socialista fuese excluido de la dirección de esa entidad por el bien de todos, incluso de ellos mismos,


Parece que el sector guerrista dice que si se quitan a Zapatero y presentan un candidato más centrista podrían ganar las elecciones ya que España es mayoritariamente de izquierdas. Y, después de la segunda elección de Rodríguez Zapatero, cuando se conocía su deriva, falta de ideas y su peligro como descompositor social, así lo demuestra.


Es más razonable hablar de elecciones anticipadas que de pactos. En el pacto la cabeza podría ser el ya "No deseado" ni por los suyos, Zp. E, incluso para un socialismo sin Zp, podría darse al final del proceso electoral la posibilidad de pacto, porque serían otros los personajes.


Para mí ese pacto post-electoral sería la mejor de las malas soluciones porque la vida me ha demostrado que el sistema socialista, basado en una falsa antropología, es incapaz de organizar una sociedad que funcione.


Pero, después del Pacto de Tinell, un pacto político excluyendo a la mitad de una nación, requiere un nuevo "Pacto de la Moncloa" que restituya el honor a los españoles que no somos socialistas, un honor y una dignidad puestas en duda por los mismos que hoy hablan de "Pacto de Estado" para salvar el barco que ellos solitos han hundido. Y, como el socialismo ha demostrado con Zp que son unos expertos en la mentira y en la demagogia, esos pactos ¿ante notario? ¿por escrito? ¿con auditorías continuas?


Es que el PSOE después de Zapatero ha quedado tan descompuesto, tan cercano a una izquierda radical y sectaria manejada por exaltados que sólo una crisis interna y una refundación lo harían fiable para un pacto político, más aún cuando asumieron la clave de la "voluntad nos hace verdaderos" o lo que es lo mismo: "verdad ¿qué es la verdad en política? sino lo que en cada momento me interesa para mi propio provecho".


En definitiva, es el PSOE el que tiene que mover fichas, y la primera sería la renuncia pública al Pacto de Tinell y a todas sus políticas sectaristas. ¿Serán capaces?


frid