domingo, agosto 5

Apocalypto. Un intelectual debería ver este film transgresor de lo políticamente correcto.

Apocalypto. Un intelectual debería ver este film transgresor de lo políticamente correcto.


En vídeo puedes alquilar este magnífico vídeo que muestra una versión bastante posible de la civilización azteca, una etnia americana que sometía a multitud de tribus menores, las mismas que encontraron en Hernán Cortés el libertador de un yugo muy pesado.

De hecho los crímenes contra la humanidad, los sacrificios humanos que practicaban incas y aztecas, así como la perdida civilización maya, justificaban en la escuela de Salamanca, el derecho de conquista, para proteger a los seres humanos de esa civilización inhumana. Otra cuestión es la prudencia pero no podemos mirar a otro lado mientras en bastos territorios del mundo se persiguen a las personas por razón de su fe o de su modo de pensar. Es seguro que los nazis violaron los derechos humanos y la intervención del juicio de Nuremberg dejó claro que la "obediencia debida" no era razón suficiente para actuar como hicieron con los judíos y los eslavos. Razón para que al menos entendamos la objeción de conciencia ante el asesinato del niño antes de nacer, ante la aplicación de la muerte a enfermos terminales, la asistencia al suicidio, la ablación, la mutilación y otros lacras de la sociedad actual.

El mundo azteca presentado no es idílico y entendemos que los "indigenistas" como Evo Morales y Hugo Chávez se revuelvan en sus sillas y quieran que se prohiba ese film... que si es polémico no es por el contenido del film, que no es para tanto, sino porque no encaja en la "teoría progresista" de retrotraernos a la américa incaica o azteca como paraísos de civilización. Esos paraísos sólo existieron en la imaginación. ¡No progresemos hacia atrás!

Mel Gibson sabe que trabaja contra la cultura oficial, como cuando hizo el precioso film de "La pasión del Señor" que irritó a los que no conocen o quieren callar la Historia. Realidades y no ficciones con una coreografía genial, un decorado tan logrado que parece un documental y un interrogante desmontado. No todas las civilizaciones son igualmente válidas, ni antes ni ahora.

Podríamos valorar la civilización por lo más importante: su capacidad de hacer al hombre feliz sin excluir a nadie.

Actualmente estamos faltos de felicidad. Y algunos, los no nacidos, están a grandísimo riesgo de ni nacer. ¿Somos acaso felices? ¿somos civilizados?

¿Qué diferencia el ara de sacrificio azteca y el vientre donde se va a matar a un ser humano? ¿la madre cooperadora necesaria?

La vida llama a la vida y al auténtico progreso. La muerte a la extinción y decadencia. Tomemos nota.



Ver trailer de Apocalypto en You Tube:

http://www.youtube.com/watch?v=aXxYbtm8l38


5 comentarios:

snipfer dijo...

Creo que aunque la peli no pretende ser precisa históricamente, la civilización maya se justa mejor a la descripción.
Una gran película, de esas que además les provocan urticaria a los progres multicultus.

cartapacio.liberal dijo...

Estoy con snipfer, se adecuan más los mayas a la descripción de Gibson, pero los sacrificios aztecas hay que restregárselos por las narices a los progres retrógrados que van por ahí de avanzados.

Lugo liberal dijo...

Extraordinaria película y excelente artículo. Enhorabuena.

nen dijo...

si es verdad que la pelicula es buena pero tambien creo que antes de pensar en la crueldad de los mayas deberian ver la crueldad de los conquistadores quen en menos de cincuenta años exterminaron mas de la mitad de los habitantes nativos de la america y de como siendo mas "civilizados" tomaban como esclavos a los africanos y los mandaban lejos de su tierra como si fueran animales. porque no hacen una peli de eso

cartapacio.liberal dijo...

A nen: ¿Has visto "La Misión"? Ahí se muestra la crueldad de los hispanos y portugueses, la bondad de los jesuitas y la presión que la "masonería" hacía a la Iglesia para eliminar esa Orden que hacía tanto bien. La maldad está en ti, y en todos los seres humanos. La vida tiene una tarea que es eliminarla en "nosotros" mismos y así el mundo tendrá "un pícaro menos". Mírate a ti mismo y verás que no eres un angelito. Y así, en tu lucha, juzgarás más benévolamente a los demás seres humanos.

Estamos de paso y es corto el camino para andar con amargores.

frid