jueves, abril 10

Reflexiones liberales: Evolucionismo sí, creación también.

Reflexiones liberales: Evolucionismo sí, creación también.

Por: Federico Rodríguez
Las batallas dialécticas pueden caer en el sofisma o en la retórica. Defender la libertad implica un buen uso de la retórica porque cayendo en los sofismas nos esclavizamos, simplificamos una realidad que es mucho más compleja. Caben ambos: Evolución y Creación en el mismo saco, pero no del mismo modo.
En los planteamientos sofistas se suele afirmar algo para negar muchas veces lo que "ni siquiera es contrario". Se juega con la aparente contradicción terminológica o la oposición entre conceptos generada dialécticamente.
Algunos piensan... como soy evolucionista, niego que haya habido creación... todo se explica por el azar. ¿Y el azar, quién lo explica?
Dirían los evolucionistas que creen en Dios: Dios juega a los dados y así ha salido todo adelante.
Pero la realidad no es tan sencilla... lo que conocemos es realmente armonioso ¿de veras que hay azar?
Otros fijándose en la armonía del Universo, en la gradación de seres niegan el azar y piensan que todo sigue un plan determinado.
Antes esos mismos negaban a Dios por la existencia de ese orden necesario. ¿Y quién hizo ese orden?
Dirían los "deterministas" que creen en Dios: Dios no juega a los dados.
En otro tiempo, siglo XIII, un Santo Tomás hablaba de que Dios en su providencia ordenaba el mundo con causas necesarias y contingentes.
Esa es una tercera opción: Dios juega a los dados con dados trucados.
El mejor ejemplo de dado trucado es el ser humano. Es evidente que "hace lo que le da la gana"... pero cuando decide "no respirar" se muere. Hay unos "límites" al ser más libre de la creación.Parece evidente que el Universo tiene una "incalculable variabilidad"... pero sólo sobreviven los planetas que se ajustan a una órbita estable, los seres vivos que se adaptan al medio y pueden reproducirse adecuadamente. La naturaleza tiene sus "grados de libertad" tanto para producir alteraciones como para que esas alteraciones sean viables. Los mostruos "no permanecen".
El problema que tenemos para ver esto es nuestra dimensión temporal. Un hombre en su vida terrena puede manifestar su libertad, su "azar" y su "necesidad". En la naturaleza un siglo es una décima de segundo... los cambios sólo se ven pasados miles de años... salvo las "mutaciones genéticas" que el hombre está realizando. Hoy aceleramos el proceso, pero no inventamos.
Pienso que los hombres estudiamos en las ciencias naturales más que los "por qués" los "cómo" se realizan. Estudiamos procesos, no llegamos a sus razones últimas. Y cuando más profundizamos... más procesos aprendemos. La ley de la gravedad, las leyes de la evolución... son "descriptivas". ¿por qué la gravedad? ¿por qué el proceso evolutivo? Esas respuestas las trasladamos al ámbito de la metafísica.
Por eso, como dice Mariano Artigas, cuando el hombre niega la creación desde la ciencia está haciendo más que ciencia... y cuando lo afirma desde la ciencia también.
Yo afirmo a Dios, pero no veo ningún problema en que la ciencia experimental siga buscando los "cómos" de lo que parece una evolución con un diseño inteligente.
frid
Para ampliar más datos recomiendo el libro: "Origen del hombre" de Mariano Artigas y Daniel Turbón, EUNSA, Navarra, 2007

1 comentario:

mercedes sáenz dijo...

Es un texto excelente, profundo y claro. Nítidas esquinas de pensamientos encontrados en dónde discernir es sólo ya una postura de razonamiento, emoción y conciencia. En esto se pierde definitivamente el hombre gris. Felicitaciones. Mercedes Sáenz