jueves, enero 26

Una interpretación peculiar de la Constitución

Hoy escribe D. Javier Pérez Royo (Catedrático de Derecho Constitucional) en el Periódico de Aragón (26/01/2006) sobre una supuesta ilegitimación del Partido Popular, cuestión planteada también por Peces Barba (¡Alto Comisionado de las Víctimas!) cuando llama al PP obstáculo para el proceso democrático... y supongo, también las víctimas de la ya "legalizable" ETA.

Manifiesta al final del artículo su deseo "que no sobreviva el PP"; hoy en día es tan molesto como lo fue en el inicio de la democracia el franquismo. En el primer caso (el franquismo) eso tenía una justificación: un partido personal muere con su líder. En esta segunda transición (la derecha y el centro derecha), la operación es de más calado, todavía hay algo de libertad y no es verdad que "España es de izquierdas", aunque las haya.

Por otra parte la gravedad del artículo está en el medio del mismo: "ningún órgano consultivo puede manifestarse sobre la voluntad parlamentaria una vez expresada". Con esa frase se acaban las garantías constitucionales, la libertad de los órganos consultivos y se pasa a la legitimación del ejercicio del poder contra la Constitución y contra las leyes (que son ataduras al presente para salvaguardar las libertades del futuro) .

Como se puede comprobar es un ius-positivista, probablemente radical.

Federico R. de Rivera

2 comentarios:

JM dijo...

Es que para empezar es MENTIRA. La voluntad parlamentaria no ha sido manifestada, puesto que el Parlamento español no se ha manifestado. Este individuo confunde conscientemente (no puede ser de otra manera como catedrático de derecho constitucional) el todo y sus partes (incluido el sujeto de soberanía: el pueblo español y su parlamento nacional).

Según él los órganos consultivos del Estado Español no pueden pronunciarse sobre un texto que emana de un parlamento autonómico. Si esto es así la legitimidad del texto no puede ser otra que la de emanar de un parlamento “soberano”, en este caso el parlamento catalán. Pero la soberanía no es “algo” que pueda “desmigarse” o trocearse. El estado de las autonomías que recoge la constitución no “trocea” la soberanía española en las distintas comunidades autónomas, sino todo lo contrario. La legitimación del poder de las autonomías procede de la legitimidad del estado-nación español. Es más, si esto no es así ¿para qué enviar el Estatut a las Cortes de España?



A mi lo que me parece increíble de este tipo (catedrático de derecho constitucional) es que sea capaz de poner en cuestión la legitimidad del PP, no ya para pedirles el voto sino incluso para dirigirse a los ciudadanos, caso de que un hipotético recurso de inconstitucionalidad no fuera estimado por el TC. No, no es broma. La frase textual en su articulo es: “¿con que legitimidad podría dirigirse a los ciudadanos no ya para pedirles el voto, sino para decirles algo?”.

Así pues el Partido Popular carecería de legitimidad ¡para dirigirse a los ciudadanos! En otras palabras, no ya sus actos sino su propia “existencia” sería ilegítima; y con él sus afiliados, simpatizantes y votantes que en conjunto suponen más del 40% de la ciudadanía o lo que es lo mismo, al menos 2 de cada 5 personas de las que habitualmente nos rodea en el trabajo, en la calle, etc. quedarían apartadas de la vida ciudadana, de la construcción de la sociedad en la que viven y trabajan.

Quizá con el paso del tiempo (no mucho, pues estas cosas suelen ir deprisa) a alguien se le ocurra o ponerles un gorrito de colores, para distinguirlos bien, o mejor reeducarlos y que de esta forma se sientan miembros de pleno derecho de la tribu. Son cosas de las democracias populares, orgánicas o avanzadas.

Parece claro que hay quien conoce perfectamente cuales son los intereses que tiene que satisfacer o a los que les debe algo.

JM

frid dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero la operación de amplio calado ya ha comenzado.

Te recuerdo una frase reciente de Mayor Oreja: estamos en la segunda transición que tiene tres fases: legalización de ETA, autodeterminación de los territorios (iniciado el primer paso en el Estatut catalán al convertirse en Nación), e ilegalización (empezando por ilegitimación) del PP.

Ese proceso es, evidentemente, retrógrado en la consolidación de las libertades, y (probablemente) llegaremos a ver personas con delito de sangre (etarras) que como Hamas formarán parte del Parlamento Vasco.

Y no será tan improbable que se forme un bloque nacionalista PNV y asesinos de ETA (si es preciso con el apoyo del PSOE) gobernando las instituciones vascas y probocando una huída masiva de los "corderos".

Hay que entender que "obstáculo para la democracia" como define Péces Barba al PP tiene un significado bien preciso en un grupo político radical como los batasunos. No creo que convivan con ellos.

Frid