miércoles, septiembre 6

Libertad frente al sectarismo socialista. Reacción del arzobispo de Pamplona.

Un post más alertando sobre los atentados del gobierno socialista a la libertad de conciencia.

No nos cansaremos...

Fernando Sebastián, arzobispo de Pamplona, afirma que el Gobierno “puede condenar a media España a la rebeldía”

Esta noticia venía en el ABC el martes 5 de septiembre en la sección de Religión, aunque debería haberse recogido en otra sobre “derechos fundamentales”, esos que garantiza la Constitución.

Y es que nuestro gobierno, con clara vocación totalitaria, intenta inculcar su obsoleta y estéril ideología a todos los españoles. Y, como con razones no convence a nadie, lo tiene que hacer manipulando las conciencias de nuestros hijos en la escuela pública estatal.

Dice Fernando Sebastián que ese modo de proceder inducirá la rebeldía de media España; si bien yo creo que más todavía. Unos porque verán que el modelo laicista, anticatólico y deicida no es un modelo del que surjan santos, buenos cristianos o buenos ciudadanos. Otros porque no querrán que sus hijos se eduquen en el modelo del odio que nos quiere inculcar el personaje de la sonrisa “sardónica”, que como serpiente viperina envenena con sus mentiras.

El arzobispo de Pamplona protesta contra la postura fundamentalista que sostiene que “el ordenamiento de la vida pública tiene que ser estrictamente laico”, un modelo típico del ateismo militante, que no es otra cosa que una religión sin Dios, un modelo que no tiene en cuenta la realidad del hecho religioso en la vida de los hombres. Un hecho que, sin imposiciones, está ahí, es un referente y debe ser respetado y tenido en cuenta. Es, al menos, un “hecho literario y cultural”.

Y la guinda del modelo: la manzana envenenada de la educación dirigista. ¿Será posible educar ciudadanos de la tolerancia con el odio al hecho religioso? Es la misma contradicción de construir España fomentando las fuerzas centrífugas e insolidarias de los nacionalismos separatistas. Es un signo de fundamentalismo laicista el sostener que “ el Estado tiene autoridad plena para organizar la enseñanza y que ésta, para no herir los derechos de nadie, tiene que ser laica”. Y ese modo de entender la enseñanza sí que hiere los derechos de los creyentes de las distintas religiones. No se hiere a nadie si se les da a todos los padres el derecho de escoger. Sí se hiere cuando el Estado ejerce el “derecho de imponer”.

Y no lo olvidemos nunca: El Estado no tiene alma. Y quien lo eleva a la categoría de dios y señor lo convierte en un leviatán que nos esclaviza. Y, curiosamente, nos esclaviza desde un grupo de iluminados que se le suben a los hombros. Porque siempre hay alguien que ejerza el poder, la dirección, e imponga la ideología.

De hecho, Monseñor Sebastián sostiene con verdad que la asignatura de la Educación para la Ciudadanía contiene “muchas cuestiones morales” con soluciones particulares, que “no corresponde la competencia al Gobierno” para determinarlas; y que ahí “aparecen ideas y teorías muy contrarias a la concepción cristiana de la vida”.

Llevamos muchos siglos con experimentos. La Iglesia ha sobrevivido a todos ellos, tiene una maravillosa experiencia. Y sus avisos están siempre llenos de sabiduría. Luego, lo razonable es pensar que el Gobierno se ha pasado a fundador de una nueva religión, y una religión terrible: sin alma, sin dios, sin moral, sin respeto a la vida, fomentando las desviaciones de la naturaleza humana, incentivando el odio a los cristianos, fomentando la visión hedonista de la vida. En definitiva: el Estado educador pasa con su programa a ser el Estado corruptor.

Con su pan se lo coman.

Frid.

16 comentarios:

El sobrino de Atilano Nicolás dijo...

¿Por qué habla la Iglesia Católica? ¿Por qué advierte de posibles peligros? Si los católicos que son fieles a las enseñanzas, no correrán peligros. Ni ellos, ni sus familias. Vivirán un matrimonio estable, tendrán unos hijos que crecerán en un clima de paz y equilibrio. No correrán el peligro de adquirir enfermedades como el SIDA. No necesitarán recurrir al aborto. Sus hijos serán educados en la fortaleza y lo tendrán más fácil para rechazar tentaciones como la droga...
¿Por qué se enfrentan sus prelados y obispos con una sociedad que quiere "hacer de su vida lo que le da la gana"? ¿Qué necesidad tienen de llevarse disgustos y malas contestaciones? ¿Será la responsabilidad del amor al prójimo lo que les obliga a hablar, a intentar salvar lo "insalvable? ¿Creerán que un solo hombre merece tanto sacrificio, tanta lucha contra corriente?
Espero una convocatoria oficial de bloggeros en Torreciudad. La colgaré en todos mis blogs. Y por supuesto acudiré.

Jesús dijo...

No entiendo la razón por la cual aquellos que se consideran cristianos exigen al gobierno y a todos los españoles, cristianos o no, que pague la educación religiosa de sus hijos. Sus derechos están garantizados y su ideología no corre peligro. ¿quién manipula a quién?, ¿quién vende odio al hecho religioso?. Financien sus creencias quienes las tienen, pero no obliguen a todos a asumir, (al menos economicamente), una educación que puede no interesarnos. Quien quiera educar en el cristianismo a sus hijos lo pueden hacer libremente en sus casas, en los colegios cristianos y en sus templos.

"el Gobierno se ha pasado a fundador de una nueva religión, y una religión terrible: sin alma, sin dios, sin moral, sin respeto a la vida, fomentando las desviaciones de la naturaleza humana, incentivando el odio a los cristianos, fomentando la visión hedonista de la vida".

NO quiero que a mi hijo le digan algo similar en clase porque no quiero que le mientan.

Bernardette Éscaro dijo...

Cada año las programaciones que las autoridades educativas exigen a los Departamentos de las diferentes materias en los Institutos o al Equipo Directivo en las Escuelas son examinadas para ver si en sus contenidos figuran objetivos y actividades intercurriculares.
Parece ser importante que un alumno reciba la información desde diferentes materias porque constribuye a su mejor asimilación. Así es bueno que el significado de las señales de tráfico -por poner un ejemplo- se comente en Lengua Española (Unidad del signo lingüístico), en Inglés o Francés ( must, mustn't), Sociales, Ciencias Naturales...
Sin embargo las implicaciones culturales, el contexto histórico, la razón del por qué España es hoy lo que es, eso se debe callar, por ley. No se puede explicar lo que quiere decir "ser católico" en público. No se puede puede pedir que los impuestos paguen a profesor que explica la conveniencia de respetar las señáles de tráfico porque además de pagar una multa o poner tu vida en peligro o poner las de otros, además estás ofendiendo a Dios gravemente porque hay un mandamiento que dice "no matarás". Esto hay que callarlo; pero sí se puede decir que podemos abortar, que es matar, porque lo permite la ley. O sea que podemos abortar sin que nos metan en cárcel. Y eso sí que es mentir y es lo que se está enseñando hoy día, por poner un ejemplo. Hay que afinar más en cuanto a los valores que transmitimos a los generaciones futuras pues son los médicos que nos atenderán, los policías que nos ayudarán, los abogados que nos defenderán, los comercientes que nos venderán los alimentos... Los políticos que organizarán el país...

frid dijo...

El bueno de jesús está pero que muy equivocado. ¿El dinero de los españoles es del gobierno o de los españoles? Y si es de los españoles, no es lógico que con él se eduque a los hijos como quieren los españoles, es decir, los padres. La religión sin Dios del Estado socialista no la queremos muchos y tenemos todo el derecho del mundo para enseñar a nuestros hijos que hay Dios, que hay un orden natural, que hay que vivir las virtudes cristianas(entre las que está amar y rezar por los que no nos aman y nos persiguen). Si fueses más amigo de la libertad dirías conmigo eso de "con su pan se lo coman", que nos dejen influir en la enseñanza pública de nuestros hijos, no de los suyos. Que el cristianismo es mucho más que una religión, es también una cultura, un modo amable de ver el mundo. Y no seas inocente: el negar un orden creado es una forma de creencia. Y el negar un orden natural es una forma de educación muy determinada y que lleva a hacer lo "que me venga en gana, lo que me apetezca". Frutos, lo dice Bernadette: el sida, la droga, la violencia, la inadaptación, y otras preciosidades por el estilo.

vitio dijo...

Jesús, la educacion privada no la paga el Estado, ni mucho menos: Es privada.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Vamos que la Iglesia (que no Dios) pierde poder y saltan a defender la libertad. Será posible, la libertad, que no sabrán ni qué es eso. Pues sí, el dinero que gestiona el Estado es el dinero de TODOS, y como es de todos se invierte en educación pública para todos, no solo para quien quiere educación Cristiana. Nadie niega el derecho a un creyente a salir a la calle y presumir de ello si quiere (aiii ese valor, la humildad, tan pronto olvidado en cuanto se fundó la Iglesia Apostólico Romana). Y esos valores, mil años matando gente a lo Bin Laden, persiguiendo a científicos que decían que la Tierra era redonda, o humillando a las mujeres, eso no es un crimen.
Quien quiera creer en Dios que crea y eduque a sus hijos en la religión que guste. Y a la educación pública valores y no cuentos.

frid dijo...

Hay un "sectario" anónimo que se ha colado en mi blog; alquien que no distingue los derechos individuales y de esos individuos agrupados; que no acepta que más del 80% de la población española quiere enseñanza religiosa; que es un derecho constitucional el derecho a ser educado según nuestras convicciones; y que no nos tiene que costar más a unos que a otros. Que él eliga una enseñanza totalmente laicista y odiadora de Dios para sus hijos, y con sus frutos se la coma; pero que deje a los que "creemos en la libertad" que -con los mismos recursos que él- demos a nuestros hijos la educación que nos venga en gana. Y, por supuesto, con los recursos públicos, que son de todos.
Y además, si fuese delicado, respetuoso y valiente, habría dado un enlace para ver qué cosas cuelga en la red, si es que cuelga algo; o bien su nombre o identificador como todos.
No merece la pena "hablar con sectarios", porque "apenas razonan"; pero si este anónimo no fuese sectario se daría cuenta que el dinero del Estado es "para todos"; y -en materia de educación- es para que "elijamos". Todavía no estamos en el país totalitario que él propugna.

finig dijo...

Frid: este usuario anonimo y anodino no sale de 4 tópicos mal argumentados. No te preocupes, que tienen menos luces que el belén de la O.N.C.E...
Saludos

jesús martínez dijo...

No todo lo legal es moral aunque los diga la LOE

Con la nueva asignatura “Educación para la Ciudadanía”, el Gobierno
intentará adoctrinar a los niños, para primaria se tendrá en cuenta la
educación sexual, los principios legislativos. Se intenta dar una formación
a los niños a partir de 11 años en la que se considere que todo lo legal es
moral. Como se sabe y ha estado reconocido en todos los tiempos, una
formación legal no tiene porqué ser moral, desgraciadamente la historia está
llega de casos todos casi todos degradantes para la humanidad.

Y es que en el borrador de la nueva materia de la LOE, que entrará en vigor
en el curso de 2007-2008, se hablaba de que los niños de entre 11 y 13 años
estudiasen “distintos tipos de familia”, o la dimensión humana de la
sexualidad. De esta manera, y obligando a cursar “educación para la
Ciudadanía”, no se respeta el derecho de los padres a elegir el tipo de
educación que quieren darle a sus hijos según sus convicciones morales y
religiosas porque pasaba a ser el Estado quien imponía su propia ideología.

En “Educación para la Ciudadanía”, la eutanasia se llama ‘muerte digna’, el
aborto pasa a ser un ‘derecho’ de la mujer, la familia, acontece a cualquier
unión estable de pareja, de forma que puede considerarse como matrimonio,
del cual no se habla en ninguna parte, y la educación, que en el caso de la
enseñanza pública se define como laica implica que la Religión no tendrá
ningún valor académico ni se podrá impartir dentro del horario escolar.

No olvidemos que la asignatura de “Educación para la Ciudadanía” llegará a
las aulas como una materia de carácter obligatorio para los centros en el
curso 2007-2008. Es una de las novedades de la reforma educativa socialista.
Sin duda se pretende hacer buenas, morales, todas las leyes que emanen del
Parlamento regresista en derechos humanos, aunque se autodenomine
progresista.



JMez

Anónimo dijo...

¿Quién habla de sectarismos? ¿Acaso no son sectarias todas las religiones? Todas se basan en el control de la mayoría por unos pocos, que evidentemente defienden sus intereses.
Creen en Dios, en Alá, en Buda... pero no creen en el ser humano, aunque se les llene la boca de amor al prójimo y otras hipocresías.
Escribo como anónimo porque no publico en ningún blog, pero igual de anónimo es frid. No seas tan rencoroso (o es una virtud de tu religión), egoista (sólo miras tú beneficio) ni "sectario" (tu verdad es irrebatible).
El respeto consiste en aceptar que haya otros que son, piensan y viven de manera diferente a uno mismo.

frid dijo...

Este post debe de ser muy bueno porque lo atacan sin razón sectarios sin ton ni son. Acusan de lo que son a los que son pacíficos. Dicen que no se cree en el ser humano cuando la religión busca su salvación eterna y su felicidad terrena. Odiadores sois los que llamáis sectario al que cree en Dios; y probablemente, en el fondo de vuestro corazón solo hay hiel y amargor. Sois incapaces de amar y de ver que la mejor definición de Dios la da la religión cristiana, y más en concreto los católicos: Deus Charitas est. Es decir: Dios es Amor. Y Jesús dice frases maravillosas del cariño que Dios tiene a los seres humanos, mayor que el de los padres y el de las madres: "si vuestro hijo os pidiera un pan le daríais un escorpión? pues si vosotros, siendo malos, le daréis el pan, ¿qué no os dará vuestro Padre Dios? Y, en concreto, anónimo resquemado: tú y los tuyos, los que decís que creéis en el ser humano, hipócritamente quitáis la categoría de hombre al ser concebido y permitís matarlo. No me hables de que los "amas"; si, seguramente, votarías matarlos.
Yo, cristiano, amo o quiero amar a todos, incluso al pobre anónimo que "con su hiel" odia a Dios, su creador.
No creo que ames al hombre, de verdad, amarás "la humanidad" o te amarás a tí mismo para hacer y obrar lo que te dicte el instinto.

Anónimo dijo...

Otra anónima "diferente" pero con derechos como cualquier ciudadano.

Una de mis hijas, hace un par de años, era una forofa del Madrid. En mi casa hay un cojín, una toalla, una jarra, una manta, una camiseta, una bujanda... todo con el escudo del RCM. Bien. Es su derecho, está en su casa, que también es la mía. Tengo otra hija que es una fans de "Rebelde", que tengo entendido que es una serie de tv., y claro está tiene un montón de cosas con la foto del grupo de jóvenes que trabajan en la serie. Bien, es su casa, aunque también es la mía. Yo, sin embargo, soy una fans de la Virgen María y tengo imágenes de la Virgen en todas las habitaciones, incluídas las de mis hijas, porque es mi casa y son mis hijas. Y rezo todos los días a la Virgen María por mis hijas. A mis hijas les doy todo lo que está a mi alcance incluida una educación universitaria y una formación cristiana. Procuro tratarlas con todas las atenciones de una buena madre y con el respeto que se merecen por ser hijas de Dios, lo cual quiere decir que me preocupa también que lleven una vida moral adecuada a ese status de "hijas de Dios". Dentro de unos años, me gustaría que me atendiesen como a una madre que las ha ayudado siempre y además como una hija de Dios.
Y en cuanto a las personas con las que me relaciono en el trabajo o en la sociedad procuro tratarlas con todo el respeto que se merecen como "personas" y además con el cariño que se merece "otro hijo de Dios", y por lo tanto alguien próximo a mí, mi hermano.
La exigencia es mucha. Hay cosas que se las harías a un hermano pero no a otra persona. Es más cómodo pensar que Dios no existe, que no es mi padre y que los demás, para mí, son simplemente seres diferentes a mí que pululan a mí lado por casualidad.
Es más cómodo. Pero yo he elegido la otra opción. Lógicamente, procuraré que la sociedad en la que vivo, respecto a aquellas opciones que se resuelvan por mayoría, apoyaré y estimularé las que favorezcan mi manera de concebir al ser humano. Y lucharé contra las que intenten tratar al ser humano rebajando su categoría de hijo de Dios. Y me alegrará mucho saber que hay muchos diferentes que piensan y votan a favor de esa opción: la opción que defiende la realidad completa del ser humano como "hijo de Dios" además de como ser humana. Es cuestión de perspectiva.

piedad dijo...

El 25% de los chavales sufre acoso escolar, no es por desgracia una noticia nueva, pero lo que sí es alarmante que el último estudio arroje unos resultados preocupantes, ya que de cada cuatro niños y adolescentes españoles sufre algún tipo de violencia en las aulas de su colegio o instituto. Pero nó, no nos llevemos las manos a la cabeza, esto era muy previsible. Por eso, ante esta falta de cultura cívica de los jóvenes, sería necesario que la escuela educara a los alumnos para ser buenos ciudadanos. Apostar por la educación cívica sería un acierto, dada la falta de compromiso cívico que se percibe y la pérdida del sentido de sociabilidad humana. Sin embargo, la nueva asignatura de la ciudadanía adolece de una imprecisión con respecto al marco teórico en el que se sitúa la nueva área de conocimiento, y convendría optar por situar la formación ciudadana en un marco de educación moral más comprensivo. La educación para la ciudadanía, tal como hoy se presenta en las democracias occidentales, se entiende como la preparación de las jóvenes generaciones para llegar a ser ciudadanos informados, activos y comprometidos con sus democracias. Mientras que el gobierno español, lo que trata con esta asignatura es convertirla en un adoctrinamiento, con enfoques ideológicos más que educativos. Marginar la educación moral, y religiosa sustituyéndola por una instrucción cívica, supone un peligro para la vida de nuestros hijos y de nuestra democracia. Ya se lamentó Ortega y Gasset en su día de la pretensión de reducir la enseñanza de la ética a una educación para la convivencia. Y el ejemplo lo tenemos, con el antecedente de la LOGSE, que tras los años de vigencia de ésta, los objetivos a los que hemos llegado.

Se habrá fijado este señor que se ha colado en este blogs, que cuando el hombre aparta a Dios, se encuentra solo y sin sentido, sin rumbo, -creo señor anónimo- que si dá una vuelta por la realidad, como vive la sociedad que piensa asi? ya lo estamos viendo, violencia, divorcios, abortos, eutanasia...sin referente. Quién ha buscado a Dios y lo ha encontrado, saca fuerzas para dar, amar y servir a los demás.

Anónimo dijo...

Habría que conocer exactamente cuándo, cómo, dónde y con qué criterios se ha realizado ese estudio sobre el acoso escolar.
Afortunadametne la realidad no es en general tan grave, quizá en determinados centros y en zonas bastante localizadas, como se refleja en ese estudio.
Para que haya acoso deben darse unas circunstancias muy concretas y no es frecuente entre iguales.
Por otro lado, creo que ya va siendo hora de dejar de cargar toda la responsabilidad en la escuela. Actualmente, ante cualquier problema se, hay que aplicar tal o cual programa que debe hacerse en los colegios. Pero, al mismo tiempo, la sociedad en general y los padres en particular exigen que debe aumentar el nivel de conocimiento de contenidos.
¿Cómo se casa eso? O se dedica tiempo a "educar"=preparar a los alumnos para la vida. O a aprender la mayor cantidad de contenidos posible para que su rendimiento escolar no conduzca al fracaso.
Pero nadie se plantea que son principalmente los padres quienes tienen que "educar", dar afecto, cuidar y conducir en los primeros años de la vida a sus hijos.
En la sociedad actual son muchos, cada vez más, los padres que se despreocupan de sus hijos. Los abuelos, en unos casos, personas contratadas, en otros, y los servicios prestados por las administraciones en los demás.
Pero, no es políticamente correcto acusar a los padres, hay que buscar otros responsables.
La violencia, la agresividad y el egoismo de los niños y jóvenes actuales no tiene nada que ver con las creencias ni con la falta de "temor de Dios". Es consecuencia de lo que se transmite a través de los medios de comunicación y de la falta de responsabilidad de los padres (es muy cómodo darles todo lo que piden para que nos dejen en paz), porque es precisamente en la escuela donde se trasmiten todos esos valores que tanto se echan de menos. Pero es que cuando los alumnos cruzan la verja del patio ven y escuchan todo lo contrario de modo que acaban confusos y, como no son tontos, aprovechan las circunstancias para sacar beneficio y vivir más cómodamente sin cumplir normas ni asumir obligaciones.
Pero es el precio de vivir en una sociedad dominada por el dinero.
La solución quizá la tenga la publicidad.

frid dijo...

La violencia de los jóvenes y el acoso escolar tiene mucho que ver con el ambiente familiar. Tú mismo dices que la "publicidad" es una causa. La publicidad que más influye es la de los programas de TV, de un laicismo clarísimo (personas "felices" pero sin valores e "infieles" a su marido, mujer, novio o novia...); además de la publicidad de los anuncios "edonistas" (también con el valor de la salud, el prestigio y el dinero). Y eso se ve en casa si hay pasotismo paterno y materno.
Además los amigos y los compañeros de colegio influyen, pero la vida de valores y virtudes es hoy más cuesta arriba que antes.

lourdes simon dijo...

Anonymus es muy valietne, como todos los anónimos, en cuanto ala libertad, yo no la tengo ni en mi propio trabajo, aunque este en contra de mis creencias, y me toca vivir como pisotean mis derechos por que primero es su creencia, este mal está en todos los que creen mas en justificarse a si mismos a través de los demás, se digan o no creyentes, el católico sabe que el prójimo eres tu mismo, y todo lo que le hagas eres a ti mismo y si lo examinas un poco, no es que te beneficies o te perjudiques sino que todos sacamos al exterior lo que realmente somos por dentro como algo externo a nosotros